En 1945, el buque más robusto y poderoso construido en la Segunda Guerra Mundial se fue a pique con 3000 hombres en su interior. Por R. P./Foto: Cordon

Cuando fue botado en agosto de 1940, era el barco acorazado más poderoso jamás construido, con sus 263 metros de eslora y 70.000 toneladas.

El ‘Yamato’, rápido y ágil, era el orgullo de la industria bélica japonesa. Pero en marzo de 1945 era la única gran unidad que aún seguía a flote. Y su final no pudo ser más triste. Enorme pero impotente, zarpó hacia Okinawa con la orden de llevarse por delante a todos los barcos que se cruzaran en su camino, y luego embarrancar en la costa para seguir disparando sus colosales cañones. No llegó muy lejos. los portaviones norteamericanos lo localizaron a las pocas horas de partir.

Cientos de bombarderos y torpederos se lanzaron sobre él y lo castigaron sin piedad en tres oleadas sucesivas. El Yamato, el kamikaze más grande de todos los tiempos, se fue a pique con 3000 hombres en su interior.

Te puede interesar

Suicidios en masa, escudos humanos, kamikazes: el infierno estaba en Okinawa