Las creíamos erradicadas, pero algunas plagas vuelven y con fuerza. Cambios de hábitos, del clima planetario y de productos domésticos han hecho resurgir chinches, ratas, cucarachas… Y no son solo molestas. Transmiten enfermedades.  Atentos al enemigo que se está infiltrando… Por Fernando González Sitges

Vuelven las chinches

Los habitantes de Caffa estaban tranquilos. Las murallas de la ciudad ya habían repelido asaltos anteriores. Pero aquella mañana algo iba a cambiar. Los mongoles no cargaban piedras en las catapultas, sino cadáveres.

Eran hombres; de los suyos, que hacían las veces de proyectiles. En aquellos cadáveres que caían en las calles llegaba un invasor mucho más temible y feroz que los mongoles. La peste negra había traspasado las murallas de Caffa en el primer uso documentado de armas biológicas. Corría el año 1346. La peste asoló Caffa y emprendió un camino devastador hacia Europa. La historia es conocida. Lo que es menos sabido es que no fueron los cadáveres los que transmitieron la bacteria de la peste.

La bacteria necesita de un vehículo en el que acceder al huésped humano. Y ese vector, ese invisible colonizador, fueron las pulgas. Estos diminutos insectos causaron tal mortandad que cambiaron el curso de la Historia. Y no lo hicieron solas. Las ratas negras, procedentes de China y con una imparable capacidad de expansión, portaban las pulgas que, a su vez, llevaban la bacteria de la peste. Una plaga que transporta otra. Esta alianza mató al 25 por ciento de la población mediterránea.

Durante toda nuestra historia ha habido animales que se han aprovechado de nuestro desarrollo para expandirse de forma desmesurada, lo que llamamos plagas. Nuestras casas, nuestros cultivos, nuestra capacidad para tener agua disponible... , cada uno de los avances de la Humanidad supone para estos silenciosos seguidores grandes ventajas. Ratas, pulgas, piojos, chinches y mosquitos nos han seguido a través de exploraciones, conquistas y descubrimientos.

Todos estos animales capaces de convertirse en plaga son peligrosos porque transmiten enfermedades que pueden resultar mortales. Durante un tiempo, nuestro desarrollo permitió ponerle freno a muchas de ellas hasta eliminarlas o constreñirlas a lugares donde se las podía controlar. Pero hoy el peligro que se creía superado está resurgiendo. Y esta vez viene con más fuerza. Algunas especies, como ratas y cucarachas, se han hecho inmunes a los venenos. Otras, como las chinches, han recuperado territorios perdidos. Y otras, como el mosquito tigre, que llegó a nuestro país hace poco más de una década, están encontrando nuevos territorios y abriendo la puerta al contagio de enfermedades tan peligrosas como el dengue.

Los científicos han levantado la voz de alarma. Con tal cantidad de cambios globales, empezando por el clima, tenemos que estar preparados para luchar contra enfermedades que creíamos erradicadas y que pueden volver de la mano de antiguas plagas. 

PARA SABER MÁS

Seven modern plagues. and how we are causing them. Mark Jerome Walters. Indian Press, 2014.