Un candidato se autoproclama al margen del sistema, concentra su campaña en redes sociales, rechaza el cuerpo a cuerpo con sus rivales y acaba desalojando a partidos que llevan décadas repartiéndose el poder. Por Fernando Goitia

Nayib Bukele es el último exponente de este fenómeno global. A sus 37 años acaba de romper un duopolio de tres décadas en El Salvador para convertirse en el presidente más joven de la historia del país más violento y más densamente poblado de América. Bukele fue alcalde de la capital por el FMLN -la antigua guerrilla, en el poder desde 2009-, formación de la que fue expulsado hace poco más de un año.

El nuevo presidente es fan de series como ‘House of Cards’ y le gusta vestir vaqueros, calcetines de colores y gorras de béisbol, casi siempre con la visera hacia atrás

Decidido a aprovechar su popularidad, ingresó en GANA, formado por ‘rebotados’ de los dos partidos hegemónicos, y ha llegado a lo más alto disparando contra la corrupción de sus predecesores. Ni siquiera precisó segunda vuelta.