Aunque solo en Japón, Noruega, Islandia y Portugal comen más pescado que nosotros, en España llevamos ocho años de caída del consumo. Y una razón es el anisakis.

Este parásito se ha globalizado. Está en todos los mares porque sus huevos se hospedan en las vísceras de los peces. En el barco, los pescadores evisceran las capturas y tiran las tripas, que se las comen otros peces, convirtiéndose así en sus nuevos anfitriones…

Afecta al bacalao, sardina, boquerón, arenque, salmón, merluza, caballa, bonito… Uno de cada tres especies consumidas en nuestro país lo tiene, según Sanidad. España es segunda en materia de intoxicaciones por anisakis: 8000 al año; la mayoría, por los boquerones en vinagre. La merluza del cabo que se pesca en la parte atlántica de Sudáfrica y en Namibia es la más resistente al parásito. Los pescados que proceden de la acuicultura están libres de anisakis

Cuando los consumimos, puede haber distintas reacciones en función de que la persona sea alérgica o no. Si no lo es, las consecuencias no pasan de un trastorno intestinal. El problema es que, si se es alérgico (y podemos serlo todos sin saberlo), provoca náuseas, diarrea y hasta un shock anafiláctico.

El bicho da asquillo, pero cocinar el pescado a más de 60 grados o congelarlo a menos de 20 durante cinco días lo elimina.

¿Entonces no vale con meter el pescado 48 horas en el congelador? No y depende de las estrellas de nuestro congelador. Cada estrella significa -6 ºC.

  • Un congelador de una estrella alcanza -6 ºC y no vale para congelar.
  • Un congelador de dos estrellas alcanza -12 ºC y solo permite conservación de alimentos ya congelados.
  • Los de tres estrellas alcanzan -18 ºC y ya permiten la congelación de alimentos frescos, aunque no en las condiciones óptimas, y para matar el anisakis tendría que estar en el congelador más de una semana antes de consumirlo.
  • Los de cuatro estrellas son los que alcanzan -24 ºC y, por lo tanto, los únicos aptos para matar el anisakis en cinco días

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