¿Cuál es el factor principal de la brecha laboral y cómo corregirlo? La clave está en los horarios de los empleosPor A. T.

Toda la verdad sobre la brecha salarial

Disponibilidad en las ‘profesiones codiciosas’

En las investigaciones de Goldin y otros economistas que estudian las desigualdades de género, un dato sobresale: lo que llaman las non linear hours, traducible por ‘horas extraordinarias’, pero que, a cierto nivel de gestión, no es tanto eso como la ‘disponibilidad’ en cualquier momento. Estar on call.
Eso afecta sobre todo a un tipo de profesionales: los que trabajan en negocios, banca de inversión y bufetes de abogados, que algunos llaman las ‘profesiones codiciosas’ y que tienen los salarios más cuantiosos. Esa disponibilidad a horas intempestivas y los fines de semana afecta menos, y por eso la brecha es menor, a los profesionales de la salud y la ciencia, según los estudios de Claudia Goldin -profesora e investigadora de Harvard-, que lleva tres décadas estudiando la brecha salarial

Tiempo y eficacia

La total disponibilidad que reclaman algunos negocios y bufetes parte de una asunción: el profesional es insustituible y debe estar ahí siempre para el cliente. Efectivamente, si eres el presidente del Gobierno o el único cirujano que hace un tipo de intervención, admite Goldin, es así. Pero en la mayoría de los casos no es así y, sin embargo, se valora extraordinaria-mente, en términos de salario, estar disponible fuera del horario convencional, sin valorar realmente la eficacia o el rendimiento de esa disponibilidad.

¿Es inevitable?

Las empresas que premian estar on call, en cambio, alegan que esa necesidad se debe a que las nuevas tecnologías, en lugar de aliviar la presión de los clientes -muchas cosas se pueden solucionar por videoconferencias, por ejemplo-, la ha aumentado: los empleados son más fáciles de localizar y se espera que contesten a cualquier hora. Además, los negocios son cada vez más globales, por lo que el trabajo debe adaptarse a husos horarios en distintos puntos del planeta.

Cuestión de proporción

Sea como fuere, los que trabajan 50 horas en negocios, finanzas o bufetes cobran desproporcionadamente más que los que trabajan 40, sean hombres o mujeres. Trabajar el 30 por ciento más en esos sectores, a partir de un momento, no significa ganar el 30 por ciento más, sino ganar el 80 por ciento más. La ganancia es exponencial.

En otras profesiones, como la investigación científica, también hay quien trabaja 50 horas, pero cobra en proporción. La no linealidad en la remuneración de ciertas horas es lo que provoca la mayor parte de la brecha de género, según Goldin.

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