De la emergencia sanitaria a la emergencia social. Lo dicen desde Cruz Roja, alertando del número creciente de personas sin hogar en los últimos meses, víctimas directas del confinamiento. Por Fernando Goitia/Foto: Getty Images

Antes del estado de alarma eran en España unas 40.000 y 700.000 en toda Europa, un 70 por ciento más que diez años atrás. Durante la crisis sanitaria, muchos fueron acogidos en refugios improvisados, albergues, lugares como Ifema, en Madrid, e, incluso, en hoteles cuatro estrellas como un Holiday Inn madrileño donde vivieron personas sin hogar con síntomas leves o tras haber tenido contacto con el coronavirus hasta mediados de junio.

Hay ya un 70 por ciento más de personas sin hogar que las que había en 2010

Entidades como Cruz Roja o Cáritas se han convertido para muchos de ellos en la última esperanza. A sus centros llegan personas que se han quedado sin empleo y sin recursos, gente que vivía en pensiones u hostales, mujeres maltratadas por sus parejas y expulsadas de sus hogares… Desde Cáritas, aseguran que hay mucha más gente solicitando alimentos en sus comedores sociales. Son ciudadanos que ni siquiera tienen acceso al sistema para solicitar el Ingreso Mínimo Vital. Por eso los servicios sociales y las ONG ya alertan de una oleada cuya dimensión, sin tiempo ni medios para cuantificarla, se desconoce, pero que ya viven miles de españoles.

Foto apertura: un hombre duerme en la calle en el madrileño barrio de Salamanca, donde una persona sin hogar fue hallada muerta el 15 de junio con múltiples contusiones.

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