China ha creado un nanochip que espía nuestros móviles y ordenadores colocándolo en las placas base de miles de equipos informáticos por agentes de una unidad secreta dedicada a la ciberguerra. Por C.M. Sánchez

  1. Una unidad militar china diseña y fabrica chips tan pequeños como la punta de un lápiz. Algunos incorporan memoria y capacidad de trabajo en red y de procesado suficiente para realizar un ataque a distancia.
  2. Aunque Supermicro es una firma norteamericana, sus microchips son insertados en las fábricas chinas que proveen a esta potente empresa estadounidense, uno de los mayores fabricantes de placas madre para servidores.
  3. Las placas madre comprometidas fueron introducidas en servidores ensamblados por la empresa Supermicro.
  4. Los servidores saboteados fueron instalados, sin sospecha alguna, en los centros de datos operados por docenas de gran-des compañías e instituciones norteamericanas.
  5. Cada vez que se instala y enciende un servidor manipulado, el chip altera el núcleo de su sistema operativo y permite aceptar modificaciones de los hackers que se conectan a distancia en busca de datos y código informático.