El 5G ya está aquí. Vodafone ha lanzado una primera fase en varias ciudades españolas, aunque su implantación se producirá de forma muy gradual. De momento, la velocidad será de 1 giga por segundo. Pero pronto se duplicará. ¿Qué aporta la quinta generación de telefonía móvil?

«Imagine que alguien sufre un ataque al corazón en la calle. Y que le recoge una ambulancia con conectividad 5G, cámaras, escáner… Le hacen pruebas en la ambulancia y todos los datos llegan en tiempo real al cirujano que está en el hospital y que ya tiene el diagnóstico antes de que llegue», relata Rajeev Suri, consejero delegado de Nokia. Bastará un segundo para bajarse una película en el móvil. Hogares domotizados, coches autónomos, infraestructuras críticas… Todo estará conectado. Cualquier dispositivo responderá en cuestión de millonésimas de segundo. Bastará un segundo para bajarse una película en el móvil. Los espectadores se pondrán unas gafas de realidad aumentada para ver un partido de fútbol.

¿Inconvenientes?

Las redes 5G necesitan muchos más repetidores. Y nadie parece dispuesto a pagar la factura. Las operadoras alemanas han llegado a demandar al Gobierno para que no vaya tan rápido… Pero los gobiernos están deseando sacar a subasta las nuevas frecuencias. Y hacer caja. El 5G puede causar interferencias en la señal de televisión en España, porque comparte espectro con la TDT. El incremento en las descargas y el uso de las redes provocará un mayor consumo eléctrico y, por lo tanto, más contaminación. Y convertirá en obsoletos millones de aparatos.

El 5G no va a sustituir al 4G. Coexistirán, advierte Rajeev Suri, CEO de Nokia. De hecho, hoy todavía coexisten las redes 3G y 4G. «Pero ya estamos en el año cero del 6G», anuncia.

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