Desde hace aƱos, EspaƱa es el mayor productor mundial de aceite de oliva. Sin embargo, aquĆ nunca se le habĆa dado al zumo de la aceituna la importancia que merece. Las empresas estĆ”n cambiando su filosofĆa. La calidad se impone a la cantidad. Estos son los artĆfices de la revolución. Por Carlos Maribona / FotografĆa: Carlos LujĆ”n
Elemento fundamental de la llamada ‘dieta mediterrĆ”nea’, el aceite de oliva ha registrado en los Ćŗltimos tiempos una revolución muy similar a la que se produjo aƱos antes con el vino. Porque, aunque EspaƱa es, con gran diferencia, el mayor productor mundial de este aceite, y los nuestros son de mejor calidad, nunca hasta ahora se le habĆa dado al zumo de la aceituna la importancia que merece.
Que en la etiqueta figure la fecha de creación es bÔsico. Ya que el aceite se oxida con el tiempo y pierde sus cualidades
Las empresas aceiteras estĆ”n cambiando su filosofĆa para pasar de la cantidad a la calidad. No quedan lejos aquellos tiempos en que el aceite que se comercializaba en EspaƱa no tenĆa marca. Ahora han irrumpido en el mercado pequeƱas empresas artesanales que miman todo el proceso, desde la recolección del fruto en su estado óptimo de maduración hasta el prensado y almacenaje en las almazaras. Empresas en su mayor parte familiares que, ademĆ”s, plantan nuevas variedades de aceitunas y experimentan mezclas (coupages) desconocidas hasta la fecha.Ā Igual que ocurre con el vino, se buscan colores atractivos, los aromas afrutados, los sabores suaves…
Por desgracia, una mayorĆa de los consumidores desconocen todavĆa las diferencias entre unos y otros aceites y cuĆ”les son los mĆ”s indicados para cada ocasión. Confunden incluso el aceite virgen extra, el de mayor calidad, con otros inferiores, y hasta prefieren estos por sus sabores mĆ”s planos frente a los potentes y complejos de aquel. O mantienen la creencia de que la calidad del aceite depende de su grado de acidez (cuanta mayor acidez, mĆ”s sabor, dicen), algo completamente falso. En EspaƱa, a pesar de la secular tradición olivarera, falta cultura oleĆcola. Cultura que sĆ tienen los italianos, que tradicionalmente han venido beneficiĆ”ndose de nuestro aceite. Siempre se ha dicho que aquĆ producĆamos el aceite para que luego los transalpinos compraran el mejor, se lo llevaran a Italia y allĆ lo embotellaran con mucho diseƱo para venderlo como propio por todo el mundo. Afortunadamente, eso estĆ” cambiando.
En las estanterĆas de las tiendas especializadas, e incluso en las grandes superficies, la oferta de aceites espaƱoles es variada y atractiva. Botellas de todos los tamaƱos y formas, latas de diseƱo, ofrecen en su interior los mejores aceites y especifican en sus etiquetas datos fundamentales que antes se obviaban: principalmente la fecha de su elaboración (dato bĆ”sico, porque el aceite de oliva se oxida con el tiempo y pierde sus cualidades) y el tipo de aceituna del que procede, otro dato importante, ya que cada tipo de aceite reĆŗne caracterĆsticas diferentes y tiene usos distintos; no es lo mismo la arbequina que la picual, ni la cornicabra que la manzanilla. Aceites suaves que aportan grasa, pero no alteran el sabor de los platos y aceites intensos que aƱaden aroma y sabor a las recetas.
Cada aceituna tiene unas cualidades diferentes de sabor y de aroma: entre los muchos y buenos elaboradores de aceite espaƱoles, algunos de los mejores se han agrupado en un selecto club denominado Grandes Pagos del Olivar. MarquĆ©s de Griñón (Toledo), Abbae de Queiles (Navarra); Dauro (Gerona y Mallorca); MarquĆ©s de Valdueza (Badajoz); Castillo de Canena (JaĆ©n) y La Boella (Tarragona). Tras estos nombres estĆ”n familias que viven por y para el aceite. Su filosofĆa de trabajo es muy clara: calidad por encima del rendimiento económico. Y su idea, llevar al sector del aceite el concepto de chateau, tan importante en el mundo del vino. O lo que es lo mismo, producciones muy limitadas de aceite obtenido de pequeƱas fincas o pagos, con absoluto respeto por el terruƱo, y mezclando la elaboración artesanal con moderna tecnologĆa. Seis empresas familiares que exportan a mĆ”s de 60 paĆses un aceite virgen extra de altĆsima calidad.
Grandes pagos del olivar es un club muy exclusivo. Son la Ć©lite del mundo del aceite. Pero no por el apellido de sus miembros sino por las rĆgidas normas que lo regulan, en busca de la excelencia. Desde el cultivo y la recogida de la aceituna hasta la forma de elaboración en las almazaras. Siempre con mĆ”ximos parĆ”metros de calidad. Tanto que esta se antepone al rendimiento que se obtiene de los olivos. Se obliga a los miembros a que su aceite proceda de olivares propios y se elabore, en almazara tambiĆ©n propia, en un plazo mĆ”ximo de 24 horas desde la recogida de las olivas en su punto óptimo de maduración. O a un etiquetado ejemplar, que incluye la fecha de la cosecha, un dato poco habitual en el sector pero de enorme importancia para el consumidor. Son los seƱores del aceite, los mejores embajadores de la marca EspaƱa en el mundo.
Carlos y Xandra Falcó. Aceites Marqués de Griñón

En 1997, el marquĆ©s de Griñón y su hija Xandra empezaron a plantar olivos en su finca toledana para elaborar un aceite de mĆ”xima calidad inspirado en los de pago que se hacen en la Toscana. En 2013 instalaron la almazara mĆ”s moderna del paĆs. Se ha avanzado mucho en la cultura del aceite en EspaƱa, pero falta información y quedan cosas que cambiar: eliminar las botellas transparentes en las que el aceite se estropea con la luz, indicar la fecha de la cosecha, un dato fundamental para el consumidor . Para ellos es una satisfacción ver en las tiendas de los Estados Unidos tantos aceites espaƱoles de calidad como italianos, algo que no hemos logrado aĆŗn con los vinos . Variedad. picual y arbequina.
Alfredo Barral. Aceite Abbae Queiles

Un dĆa, Alfredo Barral decidió cambiar de vida y compró una finca en el sur de Navarra. Hacienda de Queiles. Plantó olivos, recuperando un cultivo tradicional en la zona, y surgió Abbae de Queiles. Ā«El proyecto es elaborar un aceite de excelencia, que compita con los grandes productos gourmet del mundo, como el caviar, el champĆ”n o el jamón ibĆ©rico. Parece mentira que seamos el mayor productor del mundo y la gente no sepa distinguir un virgen extra de un refinado . Ćl fue el primero en poner sus aceites en Nueva York al mismo precio que los italianos, algo a lo que nadie en EspaƱa se habĆa atrevido. Este aƱo hemos logrado que en los Estados Unidos se venda mĆ”s aceite espaƱol que italiano , dice orgulloso. Variedad. arbequina.
Francisco y Rosa Vañó. Aceite Castillo de Canena

El castillo de Canena, en JaĆ©n, propiedad de la familia, da nombre a la aceitera de Francisco y Rosa Vañó. Su objetivo es Ā«buscar la excelencia y todo aquello que aporte valorĀ». Sienten que en EspaƱa hay cada vez mĆ”s cultura oleĆcola, Ā«tanto entre productores como entre consumidores, pero quedan asignaturas pendientes. Por ejemplo, el olivarero debe dejar la mentalidad agrĆcola y pasar a ser empresario. Hacer un virgen extra de alta calidad requiere mentalidad empresarial,
pero también romanticismo y pasión», aseguran. Como exportadores, se alegran de que la imagen del aceite español haya mejorado en el mundo. «Aún queda reforzar la imagen, pero nos respetan y valoran, ya no somos productores de aceites a granel«. Variedad: arbequina, picual y royal.
Fadrique Ćlvarez de Toledo. Aceite de Valdueza

En su finca de MĆ©rida, el marquĆ©s de Valdueza y sus hijos elaboran vino y aceite de oliva virgen extra. Para Ć©l, Ā«la calidad se consigueĀ controlando todo el proceso. Es tan importante entender tu olivar como las tĆ©cnicas para la elaboraciónĀ». Busca, sobre todo, el equilibrio entre boca y potencia en nariz. No nos gusta que pique o amargue demasiado . En su opinión, Ā«en EspaƱa falta educación del consumidor. Mucha gente no distingue un buen virgen extra de un aceite con menos calidad. Es una pena Los buenos aceites espaƱoles se venden muy bienĀ fuera. Es lógico, estĆ”n entre los mejores del mundo, tan buenos como los italianos, que son los que se habĆan llevado la fama hasta ahoraĀ». Variedad: arbequina, picual, hojiblanca y morisca.
GuĆa para no perderse en el mundo del aceite de oliva
ElĀ aceite de oliva,Ā Ā un producto estrella de nuestra gastronomĆa, con multitud de sabores y diferentes calidades. Aprende a diferenciarlos y a reconocerlos por su etiquetado.Ā Por D. M/ Ilustraciones Sergio Arango
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