Una casa antigua de habitaciones diminutas debĆa convertirse en un apartamento masculino y sofisticado. Ese era el reto. Y todo ello manteniendo el suelo, la carpinterĆa y las molduras originales. AsĆ se hizo. Por Patricia Ketelsen
El encargo del propietario era claro: querĆa un piso luminoso, fĆ”cil, cómodo, masculino y muy especial.
Dicho asĆ parece fĆ”cil, el problema es que se partĆa de un piso pequeƱo y excesivamente dividido en mĆŗltiples ‘cajas de cerillas’ a modo de cuatro habitaciones minĆŗsculas y con una estructura laberĆntica. La reforma estructural fue profunda, ya que toda esta jungla compartimentada debĆa convertirse en un solo dormitorio, un vestidor, un baƱo funcional y moderno con ducha, la cocina, un office y un salón luminoso. El resto estaba de mĆ”s.
Manos a la obra
Para modificar completamente la distribución de la vivienda hubo que rehacer toda la instalación elĆ©ctrica, la climatización y construir totalmente el baƱo. En la cocina, debido a la limitación de presupuesto, se recuperaron los muebles originales, de los setenta, y se acentuó el aire vintage con leds de colores y tonos de la Ć©poca que aportaran ese punto divertido que debĆa contrastar con la sobriedad de la finca.

El cuero y las paredes grises dieron el toque masculino que buscaba el propietario de la vivienda
En la reforma se intentaron mantener el mĆ”ximo de elementos originales de la vivienda. La ventaja de apostar por los detalles preexistentes es que aportan autenticidad a la casa, la anclan en un entorno geogrĆ”fico y cultural, son como guardianes de la memoria colectiva. En este caso, los elementos mĆ”s importantes eran unos preciosos pavimentos de mosaico hidrĆ”ulico y unos techos altos con trabajadas molduras, asĆ como la carpinterĆa antigua, que se mantuvo en su totalidad.

El tono amarillo recorre toda la vivienda. De esta forma se logra dar unidad a la variedad de estilos
El reto era desdibujar totalmente la distribución espacial de la vivienda original sin alterar la rĆ©plica en el dibujo de suelos y techos. Para ello hubo que mover partes enteras de suelo, desplazar cornisas, crear uniones nuevas… Todo un trabajo minucioso y artesanal cuya finalidad es precisamente que pase totalmente inadvertido a los ojos del observador.
Las obras de arte contemporƔneo dan el contrapunto de modernidad
Para lograr una decoración marcadamente masculina, se optó porque predominaran los tonos sobrios en gris, azul y negro. Los elementos principales son materiales nobles como la madera de palisandro, el cuero envejecido y diferentes piezas diseñadas a medida en chapa de hierro envejecido.

Mezcla de texturas: el papel pintado de motivo vegetal convive con las teselas, que recuerdan a una casa de baƱos antigua
Como el reto era crear una imagen masculina y al mismo tiempo sensible y sofisticada, se buscó un equilibrio entre los elementos mÔs orgÔnicos del mobiliario y la iluminación de origen nórdico. El toque definitivo y chic lo aportan los dorados del mobiliario italiano de los años cincuenta.
Organizar el caos
Para unir todas estas piezas, se necesitaba un hilo conductor que pudiera homogeneizar los diferentes elementos de procedencias tan dispares. Para ello se escogió el color amarillo, que se plasma en diferentes elementos y piezas por toda la casa. Su misión: transportar el foco visual, la luz.

Cabecero XL De gran tamaƱo y tapizado
en cuero, convive con mesillas de los cincuenta y dos plafones con dibujos ópticos
Las obras de arte contemporĆ”neo debĆan aportan el contrapunto de modernidad a la arquitectura regia de la casa y dan ese toque cosmopolita que buscaba el dueƱo de la vivienda. En la entrada, una obra de grandes dimensiones de Kram -pionero del street art– da la bienvenida al visitante. En el comedor, una fotografĆa de Tatsuo Miyajima y un dibujo de Benet Rossell comparten espacio.

La carpinterĆa original se mantuvo en toda la casa, para darle un toque seƱorial
En el comedor informal una fotografĆa dibuja el marco de la puerta desde la entrada, compartiendo espacio con una obra de Julie Jenkinson.
El suelo original

El suelo de mosaico hidrĆ”ulico es el que tenĆa la casa en origen. Se mantuvo, aunque para ello hubo que moverlo y recolocarlo loseta a loseta.
Cocina ‘vintage’

Por falta de presupuesto se mantuvieron los muebles de cocina, de los aƱos setenta.







