Según la guru Marie Kondo la gran mayoría de nuestras prendas se pueden y se deben doblar correctamente. ¿Cómo? El acto de doblar [la ropa] -escribe- implica mucho más que aplastarla para guardarla. Aprende a doblar la ropa con el método KonMari. Por Daniel Méndez

Dolar la ropa “es un acto de cariño, una expresión de amor y aprecio por la manera en la que esa ropa contribuye a tu estilo de vida”. Y es un modo de cuidarla: te-ate, la palabra japonesa para curación significa literalmente poner las manos.

Jersey

  • Con ambas manos colocamos el jersey sobre una superficie plana. Lo pondremos bocabajo y con el cuello hacia nosotros.
  • Doblamos hacia la línea imaginaria en el centro del jersey. Y doblamos las mangas, alineándolas con la prenda para conseguir un rectángulo.
  • No hay una fórmula estricta para doblar las mangas ni ninguna otra parte. Solo hay que buscar el punto óptimo donde la prenda se dobla con facilidad.
  • Una vez que tenemos un rectángulo, lo dividimos en tres y doblamos empezando por el extremo inferior.
  • No hace falta apretar
  • . La clave está en que el resultado final se sostenga en vertical por sí solo.

Pantalón

  • Lo ponemos, con la parte frontal hacia arriba, en una superficie lisa y lo doblamos por la mitad.
  • Las piernas deben quedar superpuestas. Sobresaldrá la parte de la entrepierna, que debemos doblar para obtener un rectángulo.
  • Doblamos ahora por la mitad, teniendo cuidado de no alinear la parte de los talones con la cintura: conviene dejar unos centímetros.
  • Vamos doblando poco a poco, unas cuatro o cinco veces, hasta conseguir una prenda que podamos guardar en vertical en el cajón.
  • Se guarda sin apilar porque es el peso el que arruga la ropa, no el hecho de doblarla. Es la presión la que deja marcas.

Calcetines

  • Nada de crear una bola juntando ambos calcetines y abrazándolos con la goma. Simplemente los alineamos uno encima del otro.
  • Los doblamos. Bastará hacerlo una vez con los calcetines más pequeños. Si llegan al tobillo, dos veces.
  • Si son más altos, entre tres y cinco veces. Ocupan mucho menos espacio que las bolas de calcetines atadas.
  • Podemos utilizar una caja de cartón para guardarlos, junto con la ropa interior, que doblaremos siguiendo el mismo esquema que el resto: la clave es partir de un rectángulo que doblaremos hasta lograr la altura deseada.

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