Alergia, dermatitis y manchas. La reacción de la piel ante las falsificaciones de algunos cosméticos puede ser muy desagradable. Te damos las pistas para identificarlas. Por Stefanie Milla

Es obvio que una imitación tiene muchas carencias frente a un producto original. El aroma no tiene permanencia, el envase no tiene la calidad esperada… Pero es que, además, puede ser peligroso. Un análisis comparativo de perfumes auténticos y falsificados realizados en un laboratorio europeo pedido por Stanpa (la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética) permitió saber que algunos de esos componentes no se podían identificar o incluso demostraron ser ingredientes prohibidos, como el etilenglicol.

Como explica Carmen Esteban, directora técnica de Stanpa, «los ingredientes de los perfumes falsificados no pasan ningún control de calidad ni respetan las medidas de evaluación de seguridad que establece el Reglamento Europeo de Cosméticos, algo grave en un producto que está durante horas en contacto con nuestra piel». Es decir: cuando nos echamos un perfume falso, no tenemos ni idea de lo que entra en contacto con nuestro cuerpo. Irritación ocular, dermatitis, reacciones alérgicas, manchas en la piel, fototoxicidad… son solo algunas de las posibles reacciones a las que nos podemos enfrentar. Y, además, si sufrimos algún tipo de alergia, será imposible saber a qué componente, pues esas fórmulas son más misteriosas que las pócimas de Harry Potter.

Sin engaños

Algunas claves para detectar una falsificación de perfume.

  • El embalaje ya da varias pistas: el plástico que lo rodea es inexistente, irregular y no está tenso. Y desde Stanpa nos dan un truco: si lo friccionamos, suena. Además, el cartonaje se ve de mala calidad y, a menudo, mal impreso.
  • El etiquetado nos lanza también señales, sea por su ausencia o por sus defectos, como falta de listado de ingredientes o de código de barras.
  • El jugo no solo delata que es falso al olor, también a la vista. Un curioso truco es agitar el frasco: si la espuma que se produce no desaparece rápidamente… ¡bingo, es
    falso!
  • La cánula también ‘se chiva’: si ese tubito del interior es demasiado largo, se dobla o se ve irregular no es un perfume legal.
  • Pero quizá el dato más importante es el lugar dónde compramos el perfume. nada de mercadillos ni comercios sospechosos.

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