Con aires de galán clásico y un espíritu emprendedor heredado de su padre -el empresario Pepe Barroso-, el modelo de 22 años se pasa a la televisión para embarcar en la segunda temporada de ‘Alta mar’, en Netflix. Con él repasamos las tendencias del invierno. Por Raquel Peláez / Foto: Mario Sierra / Estilismo: José Herrera

• Looks invernales con el modelo Pepe Barroso (Ver galería)

Solo tiene que dejar de fruncir el ceño para que ese gesto de seductor al estilo de James Dean o Leonardo DiCaprio se convierta en el de un joven amable que solo tiene buenas palabras para agradecer las oportunidades que le ha dado la vida. Hijo del fundador de Don Algodón y de Mónica Silva, Pepe Barroso desfila entre el mundo de la moda (donde ha trabajado con fotógrafos como Bruce Weber) y su nueva aventura como actor. Y todo ello con el susto en el cuerpo que le dejan sus encuentros con la prensa rosa, un poco más calmada ahora que ya no sale con la estrella argentina de Disney, Tini Stoessel.

XLSemanal. De modelo a actor, ¿cómo ha ido la cosa?

Pepe Barroso. Lo estoy disfrutando muchísimo y, sobre todo, estoy muy impresionado porque veo actores mucho mayores que yo que siguen teniendo ganas de aprender. Hay una competencia muy sana.

XL. Cómo es su personaje en la serie Alta mar?

P.B. Es un polizón, un chico de tercera clase que llega al barco con la idea de encontrar oportunidades nuevas. Un buscavidas.

XL. ¿No terminará en el agua, suspirando por una tabla, como el protagonista de Titanic?

P.B. ¡No! [se ríe]. Me da mucho coraje que me puedan comparar con Leonardo DiCaprio, aunque los dos personajes pueden llegar a tener algún punto en común.

XL. ¿Y se ha sentido usted un poco ‘polizón’ en este nuevo mundo de la interpretación?

P.B. Totalmente. Los primeros días de rodaje iba sufriendo. Solo quería que pasara rápido porque temía ver malas caras.

“Los primeros días de rodaje iba sufriendo. Solo quería que pasara rápido porque temía ver malas caras”

XL. Por venir de la moda?

P.B. Es que existe mucho prejuicio con eso y siempre hay alguien que te mira por encima del hombro.

XL. ¿Siente que tiene que demostrar más?

P.B. Sí, pero es más cosa mía: siempre me exijo demasiado y eso me hace sufrir más de la cuenta.

XL. ¿Lo de acabar siendo modelo habiendo crecido rodeado de moda era previsible?

P.B. Las oportunidades surgieron siendo ya mayor porque de pequeño mis padres me tuvieron alejado de esto. Ahora sé que alguna agencia contactó con ellos, pero no me contaron nada. Cuando cumplí 16 años, me dijeron que si me apetecía dedicarme a esto de forma responsable ellos me apoyarían.

Pepe Barroso Jr.: "Me duele que me juzguen sin conocerme" 9

Jersey, de Sandro; y reloj, de Hermès

XL. Y entonces llegó el fotógrafo estadounidense Bruce Weber…

P.B. Me lo encontré en una fiesta durante mi primer año de carrera en Los Ángeles, pero ya lo había conocido cuando era pequeño. Mis padres me habían contado que coincidimos en casa de unos amigos en República Dominicana y que yo salí corriendo y me agarré a las piernas de mi madre porque había un señor que me estaba haciendo fotos. Y resulta que era él.

XL. ¿Y qué pensó tras saber que otros modelos masculinos lo habían denunciado por abusos?

P.B. Yo solo puedo contarte mi experiencia personal. Ese día, me propuso que hiciéramos un editorial con fotos y pensé que era una gran oportunidad. Yo no voy a juzgar a nadie, no he visto ni una prueba. Además, yo soy muy seguro de mí mismo en esas situaciones. Sé que es un tema superdelicado, pero me resultó un tipo muy entrañable. Me recordó un poco a la relación que pueda tener un niño con su abuelo.

XL. ¿Los modelos de su edad lo tienen más fácil por la visibilidad que les ofrecen las redes sociales?

P.B. Son una buena plataforma para enseñar nuestro trabajo, pero también hay más competencia. A mí eso no me molesta, creo que hay lugar para todos. Lo que llevo mal es la sobreexposición pública. No se me da bien vender mi vida personal.

“La competencia no me molesta, lo que llevo mal es la exposición pública. No se me da bien vender mi vida personal”

XL. Pues salir con una estrella de Disney no es la mejor forma de pasar inadvertido…

P.B. Obviamente nunca afectó a la relación porque para mí eso va aparte y uno no puede llegar a controlarlo, pero salir de cenar y que estén en la puerta persiguiéndote… Se me cae la cara de vergüenza. Eso siempre ha sido un peso muy gordo. Cada día se valora menos la privacidad. Es un tema que me agobia, me da vértigo.

XL. Y cuando estaban en Argentina, ¿era todavía peor?

P.B. Allí es mucho más agresivo porque, además, ella tiene una carrera espectacular, es increíblemente conocida en todo el mundo. Lo que pasa es que al final quieres tanto a la persona que pones las cosas en la balanza y en su momento para mí eso no valía nada, me daba exactamente igual.

XL. Dice usted en Instagram que su nueva novia debería ser al menos la mitad de maravillosa que su madre… Qué presión para su futura, ¿no?

P.B. Pero si mi madre es lo más fácil del mundo [se ríe]. Vivo con ella y muchos días no sé si llamarla ‘mamá’ o ‘Mónica’ porque podría ser perfectamente como vivir con una amiga. Es la persona a la que más quiero en el mundo.

XL. ¿Y su padre?

P.B. De él he aprendido un montón de cosas. Lo respeto y admiro muchísimo. Me ha guiado y me ha hecho enderezarme cuando estaba en plan bala perdida.

XL. De las críticas que ha recibido, ¿cuál es la más dura?

P.B. Lo que más me duele es que me juzguen sin conocerme y no me vean capaz de hacer algo por el lugar de donde vengo.

XL. ¿Y le ha pasado mucho?

P.B. Muchísimo. Igual en un noventa y nueve por ciento de mi vida. En el fútbol no sabes lo que era.

XL. ¿Cuando jugaba en la cantera del Atlético de Madrid?

P.B. Sí. Sé que he tenido muchas oportunidades en la vida y estoy muy orgulloso y muy agradecido, pero me he sentido muy calificado socialmente. Al final, me di cuenta de que tenía que cambiar de mentalidad porque vivía siempre intentando demostrarles a los demás lo que valía, cuando al único que debo explicaciones es a mí mismo.

Maquillaje y peluquería: Ricardo Calero para Salon44, Chanel y Shu Uemura
Ayudante de estilismo: Samuel Sanz
Look foto principal: Cazadora y pantalón, de Emidio Tucci para El Corte Inglés; camiseta American Vintage