San Sebastián, 1947. Soy profesor de Filosofía y Ética, novelista y dramaturgo, pero ante todo lector. Publico ‘La peor parte’ (Editorial Ariel), un homenaje a mi mujer, a quien perdí en 2015. Por Virginia Drake / Fotografía: Javier Ocaña

XLSemanal. La peor parte es un canto al amor en toda regla.

Fernando Savater. Es un canto a mi mujer que justifica el amor que le tenía. La gente utiliza la palabra ‘amor’ con mucha alegría y el mío por ella puede parecer desmesurado; pero amor es lo que describo, no es un retortijón.

XL. Y ahora la vida continúa sin ella.

F.S. Es como estar acatarrado, pierdes el sentido del gusto y sigues comiendo porque tienes hambre, pero la comida ya no te sabe a nada. Y en eso estoy.

XL. Reconoce que no tiene pudor, que le fue infiel con hombres y mujeres.

F.S. Pero a ninguna otra mujer le dije «te quiero». Los chuchos son fieles, yo soy leal. Y eso significa que siempre que necesitó que alguien estuviera a su lado estuve yo. Aunque pudiera tener otros ‘caprichos’, a ella jamás le fallé.

XL. Le preocupa que ya nadie la recuerde.

F.S. Los viejos vemos cómo no va quedando nadie que nos haya visto de niños. Sara [Torres] no tenía más familia y sus recuerdos solo los guardo yo. El libro es para avivarlos y que queden ahí.

XL. Recibió pésames que le sentaron mal.

F.S. Cuando te dicen «el tiempo todo lo cura», parecen creer que, tras perder una pierna, te saldrá una mejor. O te aconsejan rehacer tu vida, ¿para que no les des la lata? A la semana de irse Sara, me han dicho: «¿Aún sigues así?». Pues sí: esta semana y diez años más.

XL. Dijo que no volvería a escribir.

F.S. Sí, solo lo hacía para que me leyera ella. Nunca he esperado el Cervantes ni el Nobel, solo la aprobación de mi mujer, que valía por diez premios de esos. Creo en el amor, no en los juicios ajenos. Hay escritores vanidosos y otros orgullosos, que somos lo contrario de los vanidosos.

Fernando Savater: "Nunca he esperado el Cervantes ni el Nobel, solo la aprobación de mi mujer"

XL. Su mujer tenía un pasado que no quería contar y que usted respetó.

F.S. De hecho, nunca vi su DNI; quizá, ni siquiera los nombres que figuran en él sean los de sus padres. Tuvo una infancia de miseria y abusos sexuales.

XL. Y, según cuenta, unos años en ETA.

F.S. Era muy jovencita y entonces Sartre, Cortázar o Beauvoir animaban a la lucha armada. Descarriaron a muchos jóvenes.

XL. «El nacionalismo atonta», ha dicho.

F.S. Nunca fui nacionalista y, entre Franco y la Pasionaria, prefería quedarnos como estábamos. He sido un revolucionario sin crueldad, un socialdemócrata liberal, y espero ser un conservador sin vileza.

XL. ¿Ante el independentismo…?

F.S. Todo el que se le opone ya tiene un punto progresista, incluso VOX. Frente a Otegui, Santi Abascal es Thomas Jefferson. No hay nada más de derechas ni sectario que el independentismo.

Desayuno: sanador

Fernando Savater

«Un yogur desnatado, una manzana en trozos, unas fresas y unas cucharadas de muesli. Una taza de té ahumado Lapsang Souchong y un zumo de limón».