Madrileño, 34 años. Mi cortometraje ‘El sueño europeo: Serbia’ estuvo nominado a los premios Goya. Soy, además, informático, periodista, camarógrafo, director y montador de documentales. Por Virginia Drake / Foto: Javier Ocaña 

XLSemanal. ¿Es usted un ingeniero informático renegado?

Jaime Alekos. Estudié Informática, pero ejercí poco: no quería pasarme la vida en una oficina. Dejé el trabajo sin saber qué iba a hacer después.

XL. ¿Y qué hizo?

J.A. Antes de meterme en un máster en fotografía, fui dependiente en tiendas, vigilante de seguridad. Después empecé a grabar manifestaciones y desahucios en Madrid como periodista.

XL. Empezó en 2012 en YouTube.

J.A. Sí; pero las televisiones me robaban los vídeos. Las demandé y llegué a un acuerdo con varias. Me convertí en autónomo y empecé a venderles mis imágenes antes de subirlas a la Red.

XL. El sueño europeo: Serbia es un reportaje duro, ¿cuesta no intervenir al grabar abusos en las fronteras?

J.A. No sueles tener opción de intervenir y sé que, en cuanto lo haga, quedaría cuestionada mi profesionalidad. Intento ser muy escrupuloso con esto, aunque alguna vez he ayudado a algún niño en peligro, sin su familia cerca. Es complicado contenerse: el cuerpo te pide hacerlo, pero si intervengo no puedo contar la historia.

Jaime Alekos: "Los mensajes antiinmigración los utilizan tanto la derecha como la izquierda"

XL. Su reportaje muestra vejaciones de la Policía serbia a los migrantes y ningún país ha reaccionado, ¿todos somos culpables por mirar hacia otro lado?

J.A. Divido la responsabilidad entre el policía que tendría la opción de no hacerlo, los mandos que quizá dan la orden de actuar así, el político en el ministerio correspondiente, los votantes que han elegido a esos políticos, los países que se cruzan de brazos…

XL. ¿Se siente impotente?

J.A. He perdido la esperanza de que la audiencia reaccione. Puede que las imágenes impacten en un primer momento; a los tres días se olvidan. Ahora ya no pienso en eso, solo en mi trabajo. El resto no es cosa mía.

XL. Los mensajes antiinmigración ganan votos en Europa.

J.A. Los utilizan tanto la derecha como la izquierda: unos rechazan a los emigrantes y otros los utilizan para lograr votos y luego los olvidan.

XL. ¿Cómo escoge los temas?

J.A. La mayoría son trabajos con buena salida, digamos ‘alimenticios’, que luego me permiten hacer lo que deseo. Busco que no se ideologice mi trabajo y que no se hable de mí, solo de mis reportajes.

XL. ¿Le amarga un minuto de gloria?

J.A. Es muy arriesgado: el ego es muy traicionero y soy muy tímido. El periodista no debe ser noticia. No quiero ser un personaje que solo habla de sí.

Desayuno: sin ‘alardes’

Jaime Alekos

 

«No tomo proteínas al levantarme. Solo un café negro, solo, sin azúcar ni leche, y una barrita de pan tostado, con aceite y tomate picadito por encima».