Madrid Fusion ha arrancado una nueva edición y busca su pastelero revelación 2019. Seis jóvenes pasteleros optan a este II Premio convocado por Síbari Food Service y Reale Seguros Madrid Fusión en las categorías “Pastelero de Restaurante” y “Pastelero de Obrador”.

El año pasado Ester Roelas, una joven repostera que descubrió su pasión a los 16 años, obtuvo el segundo puesto al mejor pastelero obrador en el I Concurso Pastelero Revelación de Reale Seguros Madrid Fusion. Una experiencia en la que recuerda que: “¡Estaba muy nerviosa! ¡Era la única mujer que se presentaba!”.

Este año, sin embargo, la participación femenina ha sido mucho mayor. Una nueva hornada de reposteras están cambiando la forma de entender los dulce y lo exquisito. Entre ellas dos de las finalistas a estos premios en la nueva edición de Madrid Fusión: Lucila Canero y Ana Jarquín.

Lucila Canero es una pastelera argentina afincada en Barcelona que se ocupa de los dulces en el restaurante Linia. Opta al II Premio Pastelero de Restaurante. Recaló en Barcelona porque “veía en los libros de grandes pasteleros y maestros del chocolate que todos habían pasado por el Gremio de Pasteleros de Barcelona”. Sabe que todavía hay alguna asignatura pendiente para las mujeres en este gremio: “En las escuelas hay más mujeres, pero en un obrador o en una cocina la mayoría son hombres”. “Todavía hay mucho camino por recorrer”

Ana Jarquín opta al II Premio Pastelero Revelación Reale Seguros Madrid Fusión 2019, en la categoría de pastelero obrador. Esta guatemalteca se formó en Roma y en Barcelona. Trabajó durante dos años como chef pastelera de Jordi Cruz. Desde hace unos años está al frente junto con su marido -el premiado pastelero Josep María Rodríguez- de la Pastisseria. Su última novedad es un capuccino: “como el que te bebes, pero en pastel”