Los productos ecológicos son la nueva batalla comercial de las grandes superficies y supermercados. Orgánicos, ‘eco’, y ‘bio’ los tres términos que se utilizan para definir este tipo de productos. Pero, ¿sabes qué los diferencia? Por C. M. Sánchez

• La batalla por lo ‘eco’ llega al súper

Ecológicos

Desde el punto de vista legal, un alimento ecológico es aquel que se ajusta al reglamento europeo de 2018 sobre producción y etiquetado ecológicos. El productor solicita someterse a dicha certificación, abona las tasas, supera los controles y se gana el derecho a utilizar el sello que lo distingue como ecológico. Hilando fino, se puede decir que son alimentos ecológicos porque desarrollan todas sus etapas de crecimiento en la naturaleza y sin ayudas artificiales. La semilla debe ser ecológica (suelen estar patentadas, ser más caras que las convencionales y los productores españoles deben adquirirlas con frecuencia en el extranjero). Y debe procurarse que el agua y la tierra no estén contaminadas, así como garantizar la trazabilidad del producto desde el origen hasta el consumidor.

Biológicos

Son los que no contienen ningún componente que haya sido alterado genéticamente.

Orgánicos

No se han usado pesticidas ni fertilizantes químicos. Si además se consigue que los productores puedan sacar beneficios para mejorar la economía local, se consideran ‘sostenibles’, aunque en este caso no tienen por qué proceder exclusivamente de un cultivo ecológico.

Te puede interesar

La cara oculta de los productos ‘bio’