El apoyo del magnate Rupert Murdoch a Donald Trump ha sido fundamental para el triunfo de ambos. Uno ha logrado la Casa Blanca. El otro, que su canal de noticias Fox News sea líder de audiencia. Juntos han cambiado el modo de influir en la opinión pública. Y quizá la historia. Por Carlos Manuel Sánchez / Fotos: Cordon Press y Contacto

La presidencia de Donald Trump también es obra de Fox News. Este canal estadounidense de noticias ha creado una realidad paralela con la que ambos salen ganando.

Trump ha alcanzado la Casa Blanca, y la cadena de Rupert Murdoch lidera la audiencia por primera vez en sus veinte años de historia. La suya ha sido una entente nada cordial, aunque muy eficaz, pero la relación futura entre ambos magnates es una incógnita. Son dos gallitos. De momento, Ivanka -la hijísima- ejerce de anfitriona cuando Murdoch visita la torre Trump y hace de mediadora para limar asperezas.

Rupert Murdoch tiene 85 años y es el dueño de News Corp., que incluye cadenas de televisión como Sky y Fox News o el diario sensacionalista británico The Sun

Murdoch está eufórico. Acaba de protagonizar una resurrección a ambos lados del charco. Desde que tuvo que cerrar el diario sensacionalista News of the World por un gran escándalo de escuchas telefónicas, no levantaba cabeza en el Reino Unido. Más aún cuando Fox News renqueaba en Estados Unidos por las denuncias de acoso sexual contra su director, Roger Ailes. Pero, de repente, los astros se alinean y…

Primero The Sun, otro periódico de Murdoch, se convirtió en el altavoz de los votantes del brexit. Uno de esos improbables cisnes negros que Murdoch, partidario de «escapar de la prisión de la UE», convirtió en blanco, poniéndole en bandeja, de paso, la adquisición de la cadena Sky gracias a la devaluación de la libra.

En Estados Unidos, mientras tanto, Fox News sacaba provecho de su apuesta por Trump para triplicar en espectadores a su gran rival, la CNN. Una apuesta que iba en contra del criterio de Lachlan Keith Murdoch -hijo mayor del magnate, copresidente de News Corp. y heredero-, que simpatizaba con Hillary Clinton. Pero Murdoch hizo bueno aquello de que sabe más el diablo por viejo que… Y su imperio mediático es ahora más imperial que nunca: The Times, Harper Collins, el índice Dow Jones, 21st Century Fox… y 8600 millones de ingresos anuales, de los que una cuarta parte corresponden a Fox News.

Creado el monstruo…

Ahora, Murdoch intenta que Trump suavice algunas de sus promesas electorales, como las deportaciones masivas, que considera malas para la economía. The Wall Street Journal, del que también es propietario, ha señalado además que las políticas comerciales de Trump ya están perjudicando a los bancos europeos, incluidos los españoles, por su exposición en México y Brasil.

Donald Trump

Pero Trump va por libre. Y no está dispuesto a que nadie insinúe que es la voz de su amo. Se lleva a la Casa Blanca a su ‘fontanero’, Dan Scavino, uno de los responsables del trabajo sucio en las redes sociales. Y al que Megyn Kelly, presentadora estrella de Fox News, culpó por la oleada de amenazas de muerte que la obliga a llevar escolta después de protagonizar una agria polémica con Trump. Por si fuera poco, su estratega jefe es Steve Bannon, que ya ha dicho que Murdoch «nunca entenderá a Trump porque lo considera demasiado radical». Y que pronostica que Fox News virará al centro ahora que se ha hecho con el liderazgo de la audiencia.

Trump, candidato ideal

¿Pero cómo hemos llegado hasta aquí? Todo empieza en 1996: Murdoch funda Fox News y se apoya en Roger Ailes, exasesor de Richard Nixon. «Para la Fox, la desinformación era un recurso aceptable, así como las teorías de la conspiración y los insultos, ingredientes con los que se ha cocinado el éxito de Trump», analiza el semanario alemán Der Spiegel.

Todo vale para combatir al «enemigo liberal», encarnado por la CNN y los diarios The New York Times y The Washington Post, contra los que también se conjurará Trump, que afirma que los periodistas son «escoria». «El sistema está amañado» es el mantra de los presentadores de Fox News, y Trump se lo apropiará.

La relación entre ambos magnates es una incógnita. Asesores de Trump ya alertan de que la Fox virará al centro ahora que lidera la audiencia

La gente empieza a saber cómo se las gasta la cadena en 2001, cuando Geraldo Rivera -uno de sus presentadores- se va a Afganistán con una pistola al cinto, como un vaquero del Oeste, y promete que si se cruza con Bin Laden no le hará una entrevista: le pegará un tiro.

Fox News cambia el formato televisivo. Atrás quedan las formas sosegadas. Las noticias deben exacerbar al espectador, acompañadas por marchas militares y gráficos chillones. Por la noche, los pesos pesados lanzan sus diatribas. Bill O’Reilly, Sean Hannity… La excepción es la incisiva Megyn Kelly. Una mujer entre dinosaurios.

Las últimas elecciones llevan al paroxismo esta fórmula cuando la Fox encuentra a su candidato ideal. Lo lleva en volandas, pero es un golem que no se deja controlar, como demuestra el choque que se produjo en agosto de 2015. Megyn Kelly modera el primer debate entre candidatos republicanos y le pregunta a Trump por sus declaraciones misóginas. Este elude el tema, pero ella, que ha sido abogada, sabe cómo hacer pupa preguntando. Al día siguiente, Trump la menosprecia aludiendo a su menstruación: «Le brotaba sangre de los ojos, le brotaba sangre de su… donde sea».

La refriega pone a Fox News ante un dilema. Trump es su producto. Un agitador y un mentiroso. «Me aprovecho de las fantasías de la gente. No siempre piensan a lo grande, pero pueden entusiasmarse con quienes lo hacen. Un poco de exageración no hace daño», reconoció en su autobiografía. Roger Ailes, presuntamente alguien con unas manos tan largas con las mujeres como las de su amigo Trump, se pone del lado de la periodista, pero el divorcio entre Fox News y Trump se queda en riña de enamorados y el apoyo de la cadena al candidato prosigue intacto.

La desinformación y la descalificación son aceptables para la Fox. Ha demostrado que la opinión pública ya no depende de los hechos

Ahora bien, una vez alcanzada la Casa Blanca, convencido como parece de que no precisa de los medios (se comunica por tuits; más de 34.000 hasta hoy), ¿necesitará aún Trump a Murdoch? Que le concediera el streaming del discurso de la victoria indica que sí. Y excepto Kelly -que acaba de anunciar su fichaje por la NBC, la mayor cadena del país- el resto de los presentadores lo perfuman de incienso. Trump también se ha percatado de que, por mucho que la prensa seria se esfuerce en contraponer la verificación de los hechos a sus mentiras, «en el fondo a la gente le da igual».

La verdad parece ser, por lo tanto, la gran perdedora de todo esto. En el reino de la posverdad -palabra del año, según el diccionario Oxford-, la opinión pública ya no depende de los hechos. Pesan más los prejuicios, las verdades a medias y las trolas. Y nadie ha nadado mejor en este río revuelto que el ‘salmón’ Trump, empujado por la corriente de Fox News y de Internet, donde navegamos para informarnos. Unos 600 millones de personas, sin ir más lejos, lo hacen a través de Facebook, cuyo menú informativo depende de algoritmos que eligen por el usuario lo que este quiere saber y lo que prefiere ignorar. La confluencia entre Fox News y las redes sociales ha puesto patas arriba la política en Estados Unidos. Y Europa, que afronta un año decisivo con elecciones en Francia, Alemania y Holanda, donde los movimientos populistas son más pujantes que nunca, quizá debería sacar alguna lección.


QUIÉN ES QUIÉN EN LA FOX

El ex-presidente: Roger Ailes

donald trump y rupert murdoch, xlsemanal (2)

A sus 76 años, este exasesor de Richard Nixon tuvo que dejar la presidencia de la cadena Fox en julio, tras ser acusado de abusos sexuales por varias de sus empleadas. La caída será ‘en blando’, ya que Murdoch -el dueño del canal- le pagará una indemnización de 40 millones de dólares y el presidente electo, Donald Trump, lo ha contratado como asesor.

El más furibundo: Bill O’Reilly

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Capaz de enviar a un reportero a Chinatown a contar chistes racistas, a sus 67 años representa al ala más reaccionaria del canal. Cuando su compañera Megyn Kelly, con la que mantiene una dura rivalidad desde hace años, denunció el acoso sexual de Roger Ailes, se desmarcó con un. «Si alguien paga tu sueldo, le debes lealtad».

La estrella díscola: Megyn Kelly

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Exabogada de 46 años, es la única que ha dado caña a Trump -y con altos índices de audiencia- pese a las críticas de sus colegas de canal. Se sumó, además, a las acusaciones de acoso contra Ailes. Fox, sin embargo, le ofreció 20 millones de dólares -5 más de lo que cobra- por renovar. Oferta que ha rechazado para irse a la NBC, la mayor cadena del país. Un duro golpe para Murdoch.

El más moderado: Chris Wallace

donald trump y rupert murdoch, xlsemanal (2)

De 69 años, dirige la tertulia dominical y es el más sosegado de los presentadores de Fox News y el menos proclive a dar su opinión en antena. Es hijo de un famoso periodista de la cadena CBS con el que apenas se hablaba. Moderó el último debate presidencial entre Donald Trump y Hillary Clinton, lo que supuso todo un hito para la cadena.