Es, sencillamente, el productor más exitoso de la historia del cine. Más de once mil millones de dólares recaudados lo avalan. Además de crear ‘CSI’ para la televisión, está detrás de ‘Piratas del Caribe’, ‘Top gun’, ‘Black Hawk derribado’ y así hasta 40 taquillazos.

No es casualidad que Jerry Bruckheimer estudiara psicología en la universidad. Nadie mejor que él conoce cómo piensan los espectadores o qué los lleva hasta una butaca de cine.

Tampoco parece fortuito que desde pequeño le gustara organizar y mandar. Con ocho años consiguió patrocinadores y uniformes para su equipo de béisbol. A Mr. Taquillazo, como se lo apodó en los noventa, lo avalan más de 40 títulos y 11.200 millones de dólares de recaudación en todo el mundo. Empezó produciendo películas como Flashdance, Superdetective en Hollywood o Top gun junto con su socio, el productor Don Simpson. Y cuando Simpson falleció, en 1996, Bruckheimer empezó una carrera en solitario que lo ha convertido en uno de los hombres más poderosos de Hollywood. Además de crear la franquicia televisiva CSI, entre sus películas destacan Armageddon, Dos policías rebeldes o Black Hawk derribado. Y entonces Johnny Depp se cruzó en su camino y Piratas del Caribe cambió para siempre la carrera de ambos. Mientras preparan juntos la quinta entrega de las aventuras de Jack Sparrow, Bruckheimer, Depp y el director Gore Verbinski llevan a la gran pantalla a uno de los personajes más icónicos de la cultura norteamericana. El llanero solitario, que ahora se estrena en España.

A sus 67 años, Bruckheimer -cuya fortuna está estimada en 850 millones de dólares- no aparenta la edad que tiene. Mientras charlamos, come con parsimonia una manzana.

XLSemanal. El llanero solitario es todo un icono para su generación. ¿Por qué quiso rescatar este personaje del olvido y dedicarle una película?

Jerry Bruckheimer. Crecí en Detroit y recuerdo que solía ver la serie de televisión. Efectivamente es un icono, pero lo que más me interesaba de la historia era la búsqueda de la justicia, atrapar a los villanos y todo eso Ese es un argumento que siempre me atrae. Es una gran aventura, una película de verano, lo que yo quería ver en el cine cuando era un niño. Tiene que entretener y emocionar; eso es todo.

XL. Antes fueron los piratas y ahora los vaqueros. Parece que las viejas fórmulas del éxito no se agotan nunca, ¿no?

J.B. Sí. Igual que Gore (Verbinski) y yo supimos hace una década que era hora de resucitar las películas de piratas, sabemos que este es el momento de los wésterns. Hay una razón por la que el público disfruta de estos géneros y estos personajes desde hace décadas y sabíamos que, si encontrábamos una forma fresca y emocionante de contar la misma historia, se enamorarían de ellos otra vez.

XL. Usted y Johnny Depp forman un dúo infalible. van a taquillazo por película

J.B. No nos ha ido mal, es cierto

XL. Hay un antes y un después de Piratas del Caribe en la carrera de ambos. ¿Quién le debe más a quién?

J.B. Yo siempre le deberé más a Johnny de lo que él me debe a mí; eso es seguro. Él crea estos personajes fantásticos y yo me llevo el beneficio económico de su trabajo. ¿Quién más podría hacer eso por mí? Yo creo que nadie.

XL. ¿Qué hace exactamente de Depp la estrella más carismática de Hollywood?

J.B. Su talento. Es un artista, pero, además, es una gran persona. Se nota, por ejemplo, en cómo trata a sus fans. Firma cada autógrafo y se hace cada foto que le piden. Le lleva horas entrar a un estreno porque atiende amablemente a todo el mundo. Él es así.

XL. Según las cifras de recaudación, es el productor más taquillero de la historia. ¿Qué piensa cuando escucha eso?

J.B. Me da la impresión de que estás hablando de otra persona. ¿Te refieres a mí? [risas].

XL. Pero se sentirá orgulloso, ¿no?

J.B. Simplemente, me siento afortunado de hacer lo que hago, pero no me identifico con esa etiqueta en absoluto.

XL. Es usted muy modesto Si alguien sabe cómo fabricar un taquillazo, es usted. Por algo lo llaman Mr. Taquillazo

J.B. Se podría decir que sí, pero lo único que sé hacer en realidad es contratar a gente con talento. Esa es la única fórmula. Es mucho más sencillo de lo que parece.

XL. Una de las personas más influyentes de esta industria es usted, puede que la más poderosa. Pero ¿en qué se traduce eso? ¿Nadie se atreve a decirle que no?

J.B. El único poder real que tengo es levantarme por las mañanas y pagar cinco ‘pavos’ por un café. Eso es todo.

XL. Eso es difícil de creer, la verdad.

J.B. A ver Supongo que es más fácil para mí ‘entrar por la puerta’, pero a partir de ahí tienes que enfrentarte a los mismos retos y problemas que todo el mundo. De acuerdo, quizá no a tantos, pero yo sigo teniéndome que pelear por todo constantemente.

XL. Sobre todo en los tiempos que corren. ¿Cuánto ha afectado la crisis a la forma de rodar películas?

J.B. Creo que en estos momentos las decisiones se están tomando con más pies de plomo que antes. Los estudios intentan garantizar que las películas vayan a ser un exitazo. Y eso puede significar tener a Johnny Depp como protagonista, adaptar una saga literaria o tener a un director famoso al frente.

XL. Hace dos años parecía que el 3D era la respuesta a todos los problemas económicos de esta industria. Ahora parece que la moda se ha desinflado, ¿no?

J.B. Es genial ver esos filmes, pero la realidad es que son difíciles de hacer. Tienes que sumar otros 25 millones de dólares al presupuesto si quieres rodar en 3D Y, ahora mismo, la economía lo define todo.

XL. Dice que el secreto de su éxito es el miedo al fracaso. ¿Aún teme estrellarse?

J.B. Sí, todavía pienso que, si me tropiezo y caigo, se acabó. Me arrollarán, porque siempre hay alguien haciendo cola esperando a quitarte el sitio. Y creo que eso te empuja a superarte. Si nunca estás satisfecho, siempre intentarás lograr la mejor versión posible.

XL. ¿Cuántas páginas de un guion tiene que leer para saber si un proyecto promete?

J.B. Debes leerlo entero. A no ser que la premisa sea ridícula, has de llegar hasta el final para descubrir si verdaderamente tiene potencial.

XL. ¿Cómo vive el fin de semana del estreno de una de sus películas?

J.B. Con muchísimos nervios. Empiezan a llamarte a eso de las cinco de la mañana del sábado para darte los primeros números y ver cómo ha ido. Lo que suelo hacer ese fin de semana es ir a los cines donde se proyecta la película para ver cuál es la reacción del público. Me siento en las últimas filas y espero a ver si se ríen donde se supone que tienen que reírse.

XL. Dice que no hace sus películas pensando en los críticos, sino en el público. Pero ¿no le molestan las malas críticas?

J.B. A todo el mundo le gusta que se escriban opiniones buenas sobre su trabajo, pero yo no puedo controlar eso.

XL. Hay quien lo acusa de hacer entretenimiento escapista

J.B. No sé por qué eso tiene que ser malo. Lo que ocurre es que el escapismo es diferente para cada uno. Algunas personas lo buscan en una pequeña película artística, pero jamás se comprarán una entrada para ver Piratas del Caribe porque sienten que están por encima de ese tipo de historias. Pero la realidad es que a las masas les gusta.

XL. Hablando de Piratas Ya están preparando la quinta entrega. Cuando se produce una saga como esa, ¿cómo sabe cuál es el momento de parar?

J.B. Te lo dice el público. Dejan de ir a verlas. No necesitas saber más.

XL. Se suele decir que la superabundancia de secuelas, precuelas y remakes es un síntoma de la falta de imaginación de Hollywood. ¿Cree que es una afirmación cierta?

J.B. Para nada. Las secuelas son garantía de recaudación. Hay casi una fórmula capaz de predecir cuánto dinero logrará una segunda parte. Es lo que llamamos ‘aversión al riesgo’. Sabes que vas a arrastrar a un tipo de público determinado al cine.

XL. ¿Por qué decidió dedicarse a esto?

J.B. Cuando era un niño, me encantaba el cine y quería participar en esa magia que veía en la gran pantalla. Quería descubrir el misterio de cómo se hacen las películas. Fue un camino largo para mí. Empecé desde abajo y fui escalando poco a poco. Nadie empieza a hacer mi trabajo sabiendo exactamente en qué consiste.

XL. Ahora que ya ha descubierto esa magia y que quizá el dinero no sea una motivación, ¿qué es lo que lo mueve?

J.B. Por una parte, me sigue gustando el proceso de creación, pero también el hecho de entretener a millones de personas en todo el mundo, hacer que su día sea un poco mejor después de haber visto una de mis películas. O esa serie de televisión que les permite olvidarse de las preocupaciones, las facturas y los niños que gritan. Con las cosas horribles que pasan en el mundo, la gente necesita un poco de consuelo. Y ese es mi trabajo.

XL. ¿Por qué los productores tienen tan mala reputación en Hollywood?

J.B. Creo que tiene que ver con algunos productores del viejo Hollywood y la forma en la que el propio cine nos ha retratado Pero, en realidad, esto es como el fútbol. ¿Sabes lo que hace el mánager del Real Madrid? Pues eso es lo que hacemos nosotros. Somos los mánager. No somos los dueños del equipo, no somos los entrenadores ni tampoco los jugadores Nos dedicamos a gestionarlo todo. Ese es nuestro trabajo.

XL. ¿Y para eso hay que ser un tipo duro?

J.B. Sí, porque como productor debes tomar constantemente decisiones difíciles. Tienes que ser duro.

Factoría Bruckheimer

Flashdance, 1983

Superdetective en Hollywood, 1984

Top Gun, 1986

Dos policías rebeldes, 1995

Armaggedon, 1998

CSI, 2000

Black Hawk Derribado, 2001

Piratas del Caribe, 2003