Los tapices Iraníes, afectados por las sanciones internacionales, intentan recuperar mercado con llamativos reclamos. Por Fátima Uribarri

No son cuadros, son alfombras. Reproducen obras maestras de la pintura como reclamo en un stand de la Feria Internacional de Alfombras de Tabriz (Irán). Necesitan reclamos porque el sector vive malos tiempos. Seis años de bloqueo internacional han hecho mucho daño: ahora se vende un diez por ciento de lo que se vendía hace una década, cuentan los productores iraníes. Otro reclamo importante lo ha pisado el presidente Hasán Rohaní durante la inauguración de esta feria.

Han empleado seis años en tejer a mano la alfombra más grande del mundo, de 600 m2

Se trata de la alfombra hecha a mano más grande del mundo. Se han invertido seis años y 70 tintes diferentes en componer sus 600 m2. Además de con las sanciones, los tejedores de alfombras persas deben luchar contra una competencia feroz: las alfombras hechas en China y la India son mucho más baratas, y ganan mercado incluso en Irán. La calidad -claro- no es la misma. En la elaboración de una auténtica alfombra persa no interviene ninguna máquina. Las hebras se anudan a mano y los colores se logran con tintes naturales como hojas de vid o cáscaras de granada.