Islamistas acusados de pertenecer a ISIS y de todas las nacionalidades se hacinan en cárceles sirias sin previsión de juicio. Por L. G. 

Unos doce mil yihadistas se hacinan en siete prisiones del norte de Siria, acusados de pertenecer al Estado Islámico, aunque sin juicio que lo demuestre y sin expectativa de poder ser juzgados en breve. Con un atuendo naranja que recuerda al de Guantánamo, viven repartidos en grupos de cincuenta en celdas sin camas ni aseos suficientes. Muchos de ellos son occidentales, sobre todo ingleses, franceses y belgas que se unieron a la causa del Califato y cuyas familias reclaman que sean repatriados y, al menos, juzgados en sus países de origen.

Hay muchos ingleses, franceses y belgas que se unieron al Califato

Los que defienden esta opción aseguran que las duras condiciones de la prisión los convierten en ‘bombas de efecto retardado’; cuando salgan, serán todavía más radicales. Los que se resisten a la repatriación, alegan que puede convertirse en una amenaza para sus conciudadanos.

Foto principal: las familias de los detenidos piden que, al menos, los repatrien para que sean juzgados en sus países.

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