Podría ser el interior de una pirámide egipcia. Pero no. Es un violonchelo francés fabricado en tiempos de Napoleón visto desde dentro. Por Fátima Uribarri

La luz que penetra por sus efes (así se llaman las ranuras de la tabla) procede de la bombilla del techo de la casa de Adrian Borda, el artista rumano que ha tomado la fotografía. Ha introducido una pequeña cámara con un potente objetivo gran angular y la ha conectado con su teléfono móvil para poder previsualizar las imágenes. De esta manera también se ha colado en las tripas de un saxofón, un violín, una guitarra y un contrabajo. Todos con vientres fascinantes.

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