Les colocaron unas gafas 3D adheridas con cera de abeja y las llevaron a un cine creado para ellas. La película mostraba a unos insectos revoloteando. Por Fátima Uribarri

Las mantis religiosas que participaron en este experimento de la Universidad de Newcastle se lanzaron muy decididas al ataque cuando las presas virtuales eran perceptibles en tres dimensiones; cuando solo las podían ver en dos dimensiones, ni lo intentaron. Así se ha probado que su pericia cazadora se beneficia de su visión tridimensional. Luego han traducido a algoritmos la información visual de estos insectos para desarrollar nuevas maneras de integrar tecnología 3D en ordenadores y robots. «Podemos aprender mucho de cómo las mantis perciben el mundo», explican los investigadores.

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