La tierra superó las glaciaciones del pleistoceno; descansó durante el suave holoceno, cuando surgió el homo sapiens’; y ahora se enfrenta al terrible Antropoceno: una nueva era geológica que se caracteriza por el impacto que tiene en el planeta una única especie: los humanos. Por Carlos Manuel Sánchez / Fotografía: Fernando Moleres

• El terrible Antropoceno: una era marcada por el impacto del ser humano en el planeta (Ver galería)

Los planetas también cumplen años. Su edad se mide en eras geológicas. La nuestra es el Antropoceno, una época definida por la capacidad del hombre de dejar una huella indeleble sobre la Tierra, algo que antes solo podían hacer un meteorito o un terremoto. No es algo que merezca celebrarse.

Nuestro planeta fue un bebé en el Hádico, hace 4500 millones de años. Su infancia terminó de manera traumática hace 2400 millones, con la Gran Oxidación, cuando las primeras bacterias capaces de realizar la fotosíntesis produjeron un exceso de oxígeno que acabó con la mayoría de los microorganismos que habían logrado sobrevivir hasta entonces en un ambiente de azufre. Alcanzó la pubertad hace 1000 millones, cuando los seres unicelulares descubrieron la reproducción sexual. Se hizo adulto en el Paleozoico, con la aparición de los continentes. Y las ‘pasó canutas’ hace 2,5 millones de años con las glaciaciones del Pleistoceno. Pero lo superó todo.

Alcanzó la madurez en el Holoceno, hace solo 12.000 años. Una época tranquila y aburrida, de temperaturas suaves, hasta que uno de los seres que lo habitan -el inquieto ser humano- descubrió los combustibles fósiles… Y empezaron los achaques. Tantos y tan graves que el planeta va camino de la jubilación anticipada.

En los 600 millones de años que el planeta lleva habitado, ya ha habido cinco extinciones masivas de animales superiores. ¿Vamos camino de la sexta? los científicos ya hablan de ‘defaunación’

Un colectivo de 38 científicos dirigidos por el geólogo Jan Zalasiewicz, de la Universidad de Leicester, se encargó de acotar el Antropoceno. Aunque en un principio se pensó que el año 1800 debía de ser el comienzo de la era de los humanos, coincidiendo con los primeros estragos de la Revolución Industrial, finalmente se consideró que esta fecha no era la correcta, pues la huella de la industrialización no llegó al mismo tiempo a todos los países. Era necesario encontrar una marca inequívoca de la actuación del ser humano que afectara a todo el planeta de manera simultánea. Y se concluyó que 1952 marcaba el inicio del cambio geológico, cuando se asentaron los isótopos radiactivos esparcidos por las bombas atómicas de plutonio-239, que tardan 24.000 años en desintegrarse.

De seguir así, ¿estaríamos condenados a una extinción masiva? No sería un fenómeno nuevo. En los 600 millones de años que el planeta ha estado habitado por animales superiores, ha habido cinco. Y la de los dinosaurios no fue la más mortífera. La primera fue causada probablemente por una supernova, la explosión de una estrella cercana que nos envió un pulso de radiación de diez segundos que liquidó a todo bicho viviente; entre ellos, el Orthoceras, un calamar gigante. Las otras fueron originadas por ‘supervolcanes’, falta de oxígeno en los océanos, el impacto de un asteroide… Todas afectaron letalmente al clima. ¿Vamos camino de la sexta? Los científicos hablan ya no solo de la deforestación, sino de la ‘defaunación’ del planeta.

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