La clave para curar la sepsis es la rapidez: en poco tiempo los órganos del paciente fallan y su vida entra en peligro

Sepsis, la enfermedad silenciosa más letal

La sepsis es una respuesta inflamatoria exagerada del cuerpo frente a un agente externo. Ante el ataque de un patógeno, el sistema inmunitario provoca una reacción desmesurada que acaba perjudicando al propio cuerpo. Estos son los cuatro pasos de su evolución.

1. Infección

La persona desarrolla una infección bacteriana, quizá a través de una herida, una operación quirúrgica o una infección pulmonar. El sistema inmunitario intenta combatir la infección a nivel local.

2. Paso al sistema circulatorio

Las bacterias logran llegar al torrente sanguíneo. Los patógenos y los productos tóxicos procedentes de su metabolismo se reparten por todo el cuerpo.

3. Daños en los órganos

La consecuencia es una inflamación generalizada, que suele concurrir con fiebre elevada e intensa sensación de malestar. Algunos órganos empiezan a funcionar mal.

4. Fallo orgánico múltiple

Muchos órganos fallan o se colapsan y la presión sanguínea se reduce drásticamente. La persona entra en coma, a menudo con consecuencias fatales.

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