Una historia de amor poco común

Ella pesa 20 kilos, sufre una enfermedad degenerativa y vive en una silla de ruedas. Un día conoció a un hombre en Facebook y su vida cambió. Se enamoraron, se casaron y hoy viven juntos un romance lleno de sacrificios, pero también -confiesan- de grandes compensaciones. Por Fernando Goitia / Fotos: Gin Angri

Massimo Zanirato y Elena Wenk viven en un pueblo italiano cercano a Como desde que se casaron, hace 2 años. Su relación ha sorteado todos los obstáculos desde que él, aficionado al arte religioso, colgara en Facebook una de sus creaciones. A ella le gustó, conectaron y descubrieron que ambos eran evangélicos. En la primera cita fueron a la iglesia y luego a cenar.

Elena sufre atrofia muscular espinal (AME tipo 2) y nunca ha caminado. «Por suerte mido 1,30 y peso 20 kilos. No podría llevar esta vida si pesara más». Tiene un hermano, que murió de niño, y una hermana que no empatiza con su deseo de vivir. «Ni siquiera asistió a nuestra boda». Su madre murió de leucemia y su padre tiene alzhéimer. «Somos de origen alemán; quizá tenemos antepasados nazis. Algo debe de haber para sufrir este karma».

Massimo es divorciado y vivió un tiempo entregado a causas humanitarias. «Un día en la ducha comencé a llorar, pedí a Dios una compañera y me dio a Elena -revela-. Ella, por cierto, no quería relaciones sexuales antes de la boda, así que dormí un tiempo en un colchón a los pies de su cama». «Ahora no nos falta nada -replica ella con malicia-. Soy una mujer en miniatura, toda curvas, pero con tetas pequeñas».

Su relación choca a mucha gente, revela Massimo con tristeza. «Hay quien piensa: ‘Se ha liado con ella para no trabajar y embolsarse el dinero’, pero yo desafío a cualquiera a vivir una de mis jornadas. Ella es lo que da sentido a mi vida».

Les han dicho que pronto habrá un nuevo fármaco para la AME tipo 2. «Así se ahogará menos -confía él-. No me acostumbro a esos 3 minutos de pánico en que no puede respirar. El otro día le pasó en el coche, en plano atasco».

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