La vieja tradición de dar propina parece tener los días contados. En Estados Unidos, ya empiezan a prohibirlas… Propina, ¿sí o no? Depende de cada país…

En Estados Unidos hoy las propinas son parte fundamental de muchos sueldos. Sin el 20 por ciento del servicio, sencillamente, no se llega a fin de mes. Por eso es obligatoria. Aunque en algunos lugares las están prohibiendo: California, Oregón y Washington las han eliminado. El argumento: hacer de la propina la base del sueldo precariza la renta.

¿Tiene sentido combatir la propina? O, por el contrario, ¿debemos institucionalizarla, convertirla en algo casi obligatorio como ocurre en Francia o Inglaterra?

España. Se habla de un 10 por ciento en restaurantes, aunque suele ser menos. En bares, taxis, mensajeros y repartidores, se suele dejar el cambio: 20 o 30 céntimos.

Francia o Inglaterra. Se incluye en el servicio: 10 o 15 por ciento. Se puede dejar más.

Estados Unidos. Es casi obligatorio el 15 o el 20 por ciento, que suele incluirse en la cuenta. Es habitual en hoteles, taxis y otros servicios. Las propinas allí pagan las nóminas.

Praga, Budapest, Viena… Se deja propina en restaurantes, el guardarropa, el hotel…

Cuba. Oficialmente prohibida, es habitual en zonas turísticas.

Marruecos, Egipto y Oriente Medio. La tradición del baksheesh va más allá.
es una muestra de hospitalidad y bienvenida. Hoy se traduce en propinas en zonas turísticas.

México. Los sueldos de los meseros son muy bajos. El 15 por ciento es habitual y casi obligatorio. En Cancún, los españoles tenemos fama de codos o amarrados.

Japón. Es ofensivo, aunque será rechazada amablemente. Basta con un cordial Gochisousama deshita. Es decir: «Muchas gracias por la comida, ¡estaba todo buenísimo!».

Singapur, Malasia o Tailandia. La tradición también dicta que no se debe dejar. Pero la afluencia de turistas está cambiando la costumbre, sobre todo en las zonas con muchos visitantes extranjeros.

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