Poros dilatados, papada, bolsas y ojeras, canas… Los retos de belleza masculinos a partir de esta edad se concentran en unos puntos muy específicos. Te enseñamos cómo combatirlos. Por Stefanie Milla/Foto Getty Images

Los hombres tienen la piel más gruesa, más resistente y más fuerte. Y eso hace que tarde más en envejecer que la femenina. A cambio, no tienen la misma costumbre de cuidársela.

Y eso pasa factura porque, igual que nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, los caballeros (generalmente) solo piensan en cuidarse la piel cuando no la ven en plena forma. Lo cual a los 30 no es un problema, pero a los 50 deja señales en forma de poros tamaño paellera, piel apagada y una mandíbula que tiende a formar un dúo inseparable con el cuello.

Rostro: ¿demasiado sol acumulado?

La doctora Virtudes Ruiz es clara al respecto. «A los cincuenta años, la piel masculina está mucho más fotoenvejecida por la sencilla razón de que no utilizan protección de forma habitual. Y si lo hacen, nunca la reponen lo suficiente. Esto se agrava cuando realizan actividades al sol, como golf, pádel, bici o correr».

La barba no conviene dejarla demasiado larga porque añade años innecesariamente. Además, es conveniente utilizar aceite específico para esta área

¿El resultado? «Además de manchas y queratosis, sobre todo en cuero cabelludo y zona lateral de las mejillas, se presentan arrugas gruesas y venillas en la zona de la nariz. El poro se dilata para todos con el paso del tiempo, pero en la piel masculina, al ser más gruesa, se nota más».

¿Qué hacer? Recuperar el tiempo perdido, y eso pasa por varios frentes:

    • Para la piel masculina, es hora de los sérums. Por su concentración en activos y porque penetran al instante, dan un chute inmediato de energía a la piel. Y, además, no dejan brillos.
    • Llega también el momento de proteger. Usar un fotoprotector diario no repara los daños ya causados, pero permite que la piel, libre de agresiones extra, tenga un respiro. En farmacias hay solares sin aceite y muy transparentes.
    • En caso de fotoenvejecimiento claro, el dermatólogo puede recetar algún tipo de ácido retinoico por las noches para crear colágeno nuevo.
    • Hay que incluir el chequeo anual con el dermatólogo en la agenda, sobre todo en caso de tener muchas pecas y lunares, y vigilar el cuero cabelludo, nuca y orejas, zonas generalmente desprotegidas.

El avance de la papada

Como explica la doctora Ruiz, «la bajada de los niveles de testosterona provoca que pierdan el óvalo facial, y dejan de marcar el músculo masetero, que les da un aspecto más masculino y, en consecuencia, puede feminizar un poco sus rasgos». Y si además suelen vestir de traje y corbata, peor. Por muy mona y elegante que sea esta última, hace presión sobre la piel del cuello y potencia y aumenta el ‘efecto papada en caída libre’. Como añade Estrella Pujol, directora del centro Oxigen, «si el hombre no se ha cuidado un poco, se apreciará una flacidez importante y el óvalo queda desfigurado. Para combatirlo, existen tratamientos reafirmantes, sobre todo a base de radiofrecuencia, que ayudan a retensar esa piel y marcar más la mandíbula».

Mírame a los ojos…

La piel del contorno de los ojos es la más fina de todo el cuerpo. La menos protegida. La más sensible. Y, por tanto, toda esa delicadeza se traduce en que es la primera en mostrar el paso de los años. Y no solo en patas de gallo, sino también en bolsas.

«En los hombres se observa sobre todo cómo aumentan las ojeras», explica Consuelo Mohedano, directora de Formación de Shiseido. «Y dado que, salvo raras excepciones, nunca se tratan esa zona, también se ve cómo pasan de las líneas de expresión a las arrugas profundas», comenta. «Es una pena. si se cuidaran esta área desde jóvenes, el declive no sería tan brusco».

Pero… una vez que aparecen, ¿qué hacer? Según nuestra especialista, la estrategia antibolsas pasa por:

  • Usar un producto para el contorno de los ojos antidescongestionante por la mañana.
  • Acostumbrarse a usar cremas para esta área. No les van a ‘planchar’ las arrugas como por ensalmo, pero la piel se verá más flexible e hidratada, con mejor aspecto.
  • Una vez por semana, usar un tratamiento exprés drenante, como mascarillas o parches.
  • El frío también ayuda: mascarillas o geles refrescantes combaten esa acumulación de líquidos.
  • Dormir con la cabeza ligeramente elevada ayuda a atenuar la acumulación de líquidos.

Ay, esas cañitas…

Con la edad, el cuerpo ni reacciona igual ni quema igual que en la juventud, así que incluso quienes hayan podido presumir toda su vida de buen tipo es probable que se encuentren con alguna lorza despendolada que se hará fuerte en la zona abdominal. Como afirma la doctora Crispín, de Clínica Menorca, «los hombres acumulan grasa en esta área y en los flancos por sus hormonas, que condicionan esa distribución. Y con la edad es más difícil. siempre hay pequeñas zonas muy rebeldes».

Tacita a tacita, los kilos se van acumulando y acaban formando un flotador de adipocitos que, además, al situarse en torno al abdomen se hacen más peligrosos debido a que pueden afectar a los órganos de la zona.
La doctora Crispín nos recuerda lo que se debe hacer para evitar el imparable ascenso de la panza, asociado al descenso de la línea del cinturón. «La clave está en la parte dietética y física. Se puede ayudar con tratamientos específicos, sobre todo para los michelines que no se van con dieta».

El coolsculpting, por ejemplo, es un tipo de criolipólisis, un tratamiento no invasivo que hace llegar un frío intenso a las capas profundas de la piel, donde destroza la célula grasa, especialmente en las zonas resistentes a las dietas. Los precios pueden partir de los 2000 euros, dependiendo del centro y el número de sesiones.

Época de canas

Para que nos vamos a engañar: al llegar al medio siglo, los hombres se preocupan sobre todo por tener pelo. Si lo hay, les importa menos que sea gris. ¿O no…? El peluquero Raffel Pagés, que en su séptima década de vida tiene un pelo que envidiarían legiones de millennials, confirma que en eso (también) los tiempos están cambiando: «Está claro que a algunos hombres las canas no les importan. A otros sí… Sobre todo si se han divorciado o tienen pareja nueva», explica. Y añade riendo. «Entre el público femenino, siempre digo que hay mujeres jóvenes y mujeres rubias. Ellas rara vez se dejan las canas. Y ellos empiezan a seguir su ejemplo».

¿Su recomendación?

«Da igual que usen un tinte permanente o una coloración semipermanente, que es más ligera. En cualquier caso, siempre aconsejo aclarar un tono: da un aspecto más joven. Hay que huir de los colores muy oscuros, muy marcados, y buscar tonos ligeramente más suaves». ¿Su segundo consejo? «Hay que elegir el champú según el tipo de piel que se tenga: si la piel es grasa, el cabello lo será también. Si es seca, el pelo tenderá a deshidratarse o incluso mostrará caspa, que en realidad será descamación».

¿Y si la idea es llevar las canas con estilo?

En este caso, lo principal es evitar los tonos amarillos a los que tienden algunos cabellos y que pueden sumar años. ¿La solución? Los champús matizadores de color, que contienen pigmentos violetas capaces de contrarrestar esos tonos y que proporcionan un aspecto luminoso.

Estrategias y astucias ‘buena cara’

  • Las mascarillas purificantes son hasta agradables de usar porque dejan el rostro limpio, despejado. ¿Lo ideal? Aplicarlas por la tarde al llegar a casa.
  • Los sérums de ácidos AHA son perfectos para usar en nariz y barbilla si los poros se ven muy grandes y hay exceso de grasa.
  • En caso de tener barba, es hora de usar, sí o sí, una crema o un aceite específico para esa área y evitar que se vea áspera como la estopa.
  • Otra estrategia antiedad para la barba. no conviene dejarla demasiado larga, añade años innecesariamente.
  • ¿Ojos hinchados? Las bandas de gel para el deporte que se guardan en la nevera se pueden usar sobre los ojos para reducir las bolsas. Y sí, las rodajas de pepino funcionan también, ¡aunque sea un ‘típico tópico’!
  • Los fumadores deberían usar, sí o sí, un sérum de vitamina C para compensar los estragos que la nicotina hace en la piel.
  • Un truco para lograr buena cara (sin maquillaje): usar los protectores solares con pigmentos invisibles, que se ajustan a todos los tonos de piel. Ofrecen dos en uno. la imprescindible protección solar y unifican el tono sin que ¡nadie! se dé cuenta.

Los imprescindibles

montaje

1. Antibolsas
Contorno de ojos antiedad y antiojeras. Sking Supplies for Men, de Clinique For Men (41,50 euros).

2. Anticaída
Reduce visiblemente la caída del cabello. Cure Anti-Chute, con aminexil, de Kérastase Specifique (53,8 euros, 10 aplicaciones).

3. Revitalizante
Aporta energía a la piel. Skin Revitalizing Concentrate, de Tom Ford for Men (139 euros).

4. Antiedad
Total Revitalizer Cream, de Shiseido Men, tratamiento global multifuncional (98 euros).

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