Las últimas investigaciones han descubierto que la inflamación de la piel acelera la pérdida de elasticidad y la aparición de arrugas. Descubre sus causas y cómo combatirla. Por Stefanie Milla

Guerra a la caída facial

Durante los últimos años, desde el mundo de la cosmética y la dermatología parecía que todo aquello que supusiera renovar, estimular y exfoliar la piel era la clave para un cutis perfecto. Pero…. ¿y si se nos hubiera ido la mano? Frente a la pasión por los tratamientos más agresivos se alza una corriente, cada vez más fuerte, que apuesta por cuidar y mimar la barrera de la piel y mantener su integridad. ¿La razón? Hacerlo reduce notablemente la inflamación cutánea, que, aun siendo invisible a los ojos, provoca reacciones irritativas que llevan al llamado inflamm-aging. Es decir, envejecer por inflamación. Son cada vez más los datos que alertan sobre la importancia de mantener este fenómeno en nuestro radar.

El origen

Inmaculada Canterla -directora de Cosmeceutical Center, farmacéutica y especialista en medicina antiaging– explica en qué consiste: «El término fue acuñado en el año 2000 por Claudio Franceschi, un investigador de los mecanismos del envejecimiento de la Universidad de Bolonia». De acuerdo con sus observaciones, la inflamación estaría íntimamente relacionada con el origen y las consecuencias del envejecimiento en los seres vivos.

“Se trata de una inflamación invisible a nuestros ojos, pero que acelera el envejecimiento”

En este sentido, Canterla explica que no se trata tanto de ‘no inflamarse’ como de hacerlo en la medida adecuada: «No podemos contar con un nivel de inflamación cero, pero sí tomar medidas que ayuden a que no se dispare».

¿Cómo afecta a la piel?

Lógicamente, el órgano más extenso del cuerpo no se libra de los efectos negativos de este proceso, que la daña desde el interior. Inmaculada Canterla nos lo cuenta: «Con el paso de los años, el sistema inmune se debilita y el organismo pierde la capacidad de controlar la respuesta inflamatoria, factor determinante en la defensa ante una lesión. En el caso de la piel, esto provoca la degradación de las fibras de colágeno y elastina y de la matriz extracelular, dañando la estructura de la epidermis y provocando arrugas y envejecimiento».

Los factores más irritantes son:

  • Una alimentación proinflamatoria (por ejemplo, los carbohidratos hiperglicémicos como pasta o azúcar).
  • Los estresantes del medioambiente.
  • Un sistema inmunológico debilitado.
  • La exposición excesiva a la luz ultravioleta.
  • Los cambios hormonales.
  • El estrés.
  • El tabaco.

Todo ello puede causar una reacción inflamatoria que provoca estragos allí donde sucede. ¿Un gesto básico y eficaz?: hidratar y calmar. Aplicar crema a diario ayuda a mantener la ‘función barrera’.

Alimentación antiinflamatoria

«La forma de combatirla comienza adoptando, desde edades tempranas, un estilo de vida saludable -declara Inmaculada Canterla-. Aún continúan investigándose los beneficios de la restricción calórica y de los suplementos antioxidantes con el objetivo de frenar la inflamación producida por la oxidación, con el fin de lograr mayor longevidad y menor carga de enfermedades asociadas al envejecimiento».

Laura Granados, farmacéutica y responsable de bienestar de Spirit Skin Bar, explica cómo la alimentación nos puede ayudar. «Para evitar la inflamación, la nutrición desempeña un papel fundamental». ¿Qué nos recomienda tomar?

  • Consumir alimentos ricos en omega-3, como el pescado azul (salmón, caballa, sardinas o anchoas); semillas, como las de lino y cáñamo; y frutos secos, como las nueces.
  • Incluir diariamente frutas y vegetales que aportan vitaminas como la C y la E, que actúan como antioxidantes.
  • Aderezar los platos con especias como la cúrcuma, que gracias a la curcumina contribuyen a disminuir el efecto inflamatorio.
  • Evitar las grasas saturadas y ‘trans’, además de azúcares, presentes típicamente en alimentos ultraprocesados como gaseosas, bollería industrial y los productos listos para su consumo.

LOS IMPRESCINDIBLES

Objetivo: frenar la inflamación

1. Barrera protectora
Crema de día Superdefense Defensa Diaria SPF 20, de Clinique, es rica en antioxidantes y protege de la radiación ultravioleta (52,50 euros).

2. Revertir el proceso
El sérum Future Solution LX Superior Radiance Serum, de Shiseido, reduce el factor Serpin b3 y con ello mejora la respuesta antiinflamatoria de la piel (310 euros).

3. Contra el picor
Atoderm Intensive Baume, de Bioderma, para la dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel (14,95 euros).

4. Cosmética nocturna
Durante la noche, la piel restaura su ‘función barrera’ con Revitalizing Supreme+ Night Intensive Restorative Creme, de Estée Lauder (110 euros).

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