Acné, envejecimiento, principios activos… Sometemos a los expertos en piel a un pequeño ‘tercer grado’ para que nos desmientan mitos de la cosmética. ¡Se acabaron las ‘fake news’ sobre belleza! Por Stefanie Milla / Fotos: Getty Images 

1. Protección solar incluso en días de invierno. ¿De verdad que es necesario?

Parece que nuestros consultados aconsejan sobre todo un término medio. «En mi opinión, a no ser que haya una historia familiar y/o personal de cáncer de piel, no tenemos que ser tan rígidos en el uso de fotoprotectores en invierno. Recomiendo utilizar hidratantes o BB creams con color que tengan un SPF de 15 en los meses fríos y lluviosos», explica el doctor Emiliano Grillo, dermatólogo del Instituto Médico Láser (IML). Eso sí, que nadie se llame a engaño: «No olvidemos que el protector solar es el mejor antiarrugas. Aunque nos resistamos a dejar de tomar el sol, los rayos ultravioletas son, a la larga, el factor que más daña y envejece nuestro aspecto».

2. Pero si uso gel de ducha… ¿para qué me voy a comprar un limpiador facial?

«La piel de la cara es una de las más sensibles del organismo y es delicada. No debemos lavarla con geles de baño, que suelen tener un pH alto que favorece su sequedad e irritación», aclara Ana Álvarez-Viéitez, dermatóloga del hospital Nuestra Señora del Rosario. La doctora Elia Roo, de la clínica Clider, recomienda usar para el cuerpo una emulsión sin jabón -«es también mejor para la piel corporal, la seca menos»-, que se puede usar en el rostro.

Para ser efectiva, la concentración de vitamina c debe ser de entre el 10 y el 15 por ciento

3. Vitamina C. ¿Realmente tiene ‘superpoderes’?

«Es un excelente antioxidante: neutraliza los radicales libres y protege del estrés oxidativo, interviene en la síntesis de colágeno y elastina (aportando firmeza) y también mejora el tono. Son beneficios para todo tipo de pieles», responde José María Ricart, director médico del Instituto Médico Ricart. Pero… no todas las vitaminas C son iguales, ¡ni de lejos! El cosmético debe tener la concentración adecuada: «Entre el 10 y el 15 por ciento, pues, de lo contrario, sus efectos serán superficiales», añade. La doctora Roo hace una precisión importante. «En consulta aprecio mucha confusión en torno a la vitamina C, que a veces se aconseja usar de noche erróneamente. Se debe usar de día».

4. Dos litros de agua. ¿Es suficiente para tener la piel bien hidratada?

No es un mito, pero, por sí solo, no es suficiente. Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral, nos explica esta paradoja. «La epidermis, es decir, la capa externa de la piel, no tiene vasos sanguíneos propios y el agua no le llega a través de ninguna vena ni de ningún capilar como al resto de los tejidos. Por eso se hidrata del agua que hay en las capas inferiores, es decir, en la dermis. Si el organismo está bien hidratado, la dermis lo estará y, por consiguiente, la epidermis. Pero, además, esta capa externa se hidrata del agua superficial presente en la atmósfera y de los cosméticos que podamos añadir a esas capas superficiales». El doctor Grillo añade: «Una buena hidratación oral no sustituye a una adecuada humectación mediante cremas». En resumen: beber agua, sí, es imprescindible. Aplicarnos cremas… ¡también! ¿Un buen truco para aumentar el agua que hay en el ambiente? Usar un humidificador. «Sobre todo las personas con tendencia a la dermatitis», concluye Emiliano Grillo, e insiste también la doctora Álvarez-Viéitez: «Puede ayudar sobre todo a las pieles más sensibles o con dermatitis atópica, ya que incorporan humedad al aire que nos rodea».

5. Hombres y mujeres, ¿necesitan cremas diferentes o es solo cosa del ‘marketing’?

tratamientos de belleza

El doctor Grillo lo explica con un ejemplo de claridad meridiana. Pensar que diferentes sexos requieren distintas cremas es un tema de marketing, «como fue sacar la Coca-Cola Zero porque al varón le daba apuro pedir una Coca-Cola Light -comenta-. Yo soy hombre y, personalmente, me gustan y utilizo cosméticos orientados a mujeres. La única diferencia que encontramos real es que los cosméticos del varón son de una textura más ligera y fluida. Esto se debe a que al hombre no le suele gustar la untuosidad en la piel y tienen mejor acogida los cosméticos con texturas en gel o crema fluida».

6. Tengo 40 años y sigo teniendo acné… ¿Esto no va a acabar nunca?

«Cada vez vemos más casos de acné en la mujer adulta -responde la doctora Elia Roo-. No sabemos la razón, pero se cree que pueden darse por predisposición genética, un trasfondo hormonal o estrés. Este acné necesita un cuidado específico porque generalmente se combina con que la piel ya está empezando a envejecer, por lo que no le van bien algunos de los productos que se usan en la adolescencia, cuando la piel es más grasa. Afecta más a la región mandibular y el cuello, no tanto a frente y mejillas, y una de sus características principales es que tiene comedones, sean abiertos o cerrados (los puntos negros o la típica espinilla)». Y de verdad… ¿lo peor que podemos hacer es explotar los granos? «Sí -confirma Roo-, con ese gesto muchas veces producimos una costra que se acaba arrancando, porque a veces se ve más que el grano en sí, y acabamos creando una cicatriz».

Es preferible no limpiar el rostro en exceso. Por la mañana basta con el agua que cae de la ducha

7. Retinol… ¿hasta en la sopa?

«Como activo cosmético de uso tópico es beneficioso para la piel, ya que mejora la textura y el tono cutáneos, lo que le otorga uniformidad», nos aclara el dermatólogo José María Ricart, quien también nos explica la diferencia entre el retinol y el ácido retinoico. «Este último queda reservado para uso dermatológico o médico, ya que posee un efecto peeling muy potente y, si no se usa la dosis adecuada, puede provocar irritación». En cambio, el primero es la versión cosmética. El doctor Sánchez Viera añade: «El retinol es una de las armas cosméticas más importantes de las que disponemos, pero no podemos decir que sea la mejor. Hay otros principios activos, como antioxidantes muy potentes o algunos derivados de factores de crecimiento de origen vegetal, que pueden actuar por mecanismos diferentes, pero conseguir resultados finales similares o incluso mejores que el retinol».

Hombres y mujeres pueden usar las mismas cremas, según los especialistas

8. El aloe vera…  ¿es tan milagroso como lo pintan?

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«Ni es tan bueno ni sirve para todas las pieles. De hecho, en consulta estoy viendo una gran cantidad de dermatitis irritativa producida por aloe vera». Así de contundente es Emiliano Grillo… y Sánchez Viera continúa. «Tiene algunas propiedades deliciosas, como efectos antiinflamatorios y calmantes, pero con otras hay un poco de mito. Puede ayudar a descongestionar tras la exposición solar o en caso de irritación, pero hay pieles que pueden ser intolerantes».

9. Si me maquillo mucho, ¿mi piel se obstruye y puede ser el fin?

Hemos leído en innumerables ocasiones que actrices y modelos afirman no maquillarse cuando no trabajan para que la piel ‘respire’. ¿Significa eso que una base ahoga la tez? Al contrario. La doctora Elia Roo responde a esta cuestión sin tapujos. «En general, la mayoría de los dermatólogos consideramos que una buena base de maquillaje protege y beneficia. En general, si es fluido y adecuado al tipo de piel, es una barrera más de protección que llevamos. Algo beneficioso sobre todo si hay mucha exposición al sol o en ciudades contaminadas». Eso sí, es importante que la base sea la adecuada. Roo añade: «Si se tiene, por ejemplo, acné y se usa un producto muy oclusivo y que no sea oil free, perjudicará a la piel. De hecho, hay un tipo de acné, el acné comedoniano, que está producido por cosméticos muy oclusivos, entre ellos el maquillaje». ¿Otra opción? «Un protector solar con color, que nos protege de la radiación ultravioleta», finaliza la doctora.

10. ¿Es el sérum antioxidante el nuevo bálsamo de Fierabrás?

La dermatóloga Ana Álvarez-Viéitez explica su importancia: «Los radicales libres agraden la piel y atacan las células cutáneas, dañándolas y haciendo que se forme menos colágeno y elastina y que se alteren sus membranas celulares. Los antioxidantes hacen de escudo de estos radicales y logran que no dañen tanto su órgano diana, que es la piel». Es decir: sí, los antioxidantes son recursos que ayudan a la piel a defenderse eficazmente. «El mayor causante de esa oxidación es el sol, y también afecta mucho la contaminación, razón por la que conviene usar los antioxidantes por la mañana», añade la doctora Roo.

11. ¿Cuántas veces hay que limpiarse el rostro al día antes de llegar a la extenuación?

Nos bombardean con la necesidad de limpiar el rostro antes de acostarnos, pero también por el día. ¿Realmente es necesario? Según Elia Roo, «por la mañana bastaría con aplicar agua termal o tónico para eliminar los restos de sudor de la noche». Ana Álvarez-Viéitez no cree necesario limpiar el rostro en exceso. «Si la norma habitual es ducharse por la mañana, basta con el agua que cae: no hay que agredir más esa piel. Y si te has duchado por la noche y necesitas lavarte para tener la sensación de estar más despejado, es mejor usar agua tibia y secar la cara a toquecitos».

LOS IMPRESCINDIBLES

productos

Piel intolerante
Muy alta protección para pieles sensibles. Fluido Mineral con Color SPF 50+, de Avène (19,74 euros).

Hidratante correctora
CC Cream Cero Defect, de Fridda Dorsch. con SPF 50, un toque de color y cobertura y fórmula no comedogénica (37 euros).

Potencia antioxidante
Crema enriquecida con antioxidantes y SPF 15 DayWear, de Estée Lauder (55 euros).

Suavidad en la limpieza
Limpiadora suave. Gel Limpiador Micelar 2 en 1, de Clinique (27 euros).

Efecto maquillaje
Para un cutis impecable y protegido. Perfect Hydrating BB Cream, con SPF 30, de Shiseido (43,50 euros).