El dueño del Dorados de Sinaloa y nuevo jefe de Maradona es una de las personas más influyentes del estado cuna del cártel del Chapo Guzmán

Jorge Hank Rhon, así se llama el hombre que sonríe con una pitón a modo de boa y abrazado a su esposa, María Elvia. El dueño del Dorados de Sinaloa y nuevo jefe de Maradona es una de las personas más influyentes del estado cuna del cártel del Chapo Guzmán. Se le atribuyen, de hecho, fuertes lazos con el narco. Hijo de un exministro del PRI, Hank es propietario, entre otros negocios, del Grupo Caliente, la mayor cadena de juego del país. Siendo alcalde de Tijuana desparramó sus casinos por la ciudad -tiene ya 21- y es temido por los medios desde que dos de sus empleados de seguridad fueran condenados por asesinar a un periodista. Padre de 19 hijos, Hank es célebre por extravagancias como poseer animales salvajes y cruzarlos entre sí; beber tequila fermentado con penes de tigre, león o perro; y decir cosas como. «Las mujeres son mi animal favorito». En 2011 fue detenido en su mansión, donde el Ejército halló 88 armas de fuego y 9000 cartuchos.

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