Madrid, 1950. Soy actriz y escritora. He publicado dos libros de relatos y acabo de terminar una novela, aún sin editorial. Desde el 5 de abril me podéis ver en ‘Justo antes de Cristo’ (Movistar+). Por Virginia Drake/ Fotografía: Javier Ocaña

XLSemanal. Me he reído mucho viendo los primeros capítulos de la serie.

Marta Fernández Muro. No me extraña. Cuando me presentaron los guiones, supe que era una auténtica joyita y quise formar parte del reparto.

XL. Una de romanos, pero con lenguaje y reacciones muy actuales.

M.F.M. Sí, aunque todo pasa justo antes de Cristo, ni un día antes ni uno después [ríe]. El lenguaje está muy cuidado, no es barriobajero. El taco más gordo que dicen los soldados es «me cago en la loba», muy romano [risas].

XL. ¿Quién es Domicia, su personaje?

M.F.M. Una esclava de toda la vida de una familia patricia, que opina y participa de todo, aunque trabaje como la que más y duerma en el suelo. Soy como esas amas que casi son de la familia porque han criado a la madre y a la hija.

XL. Debutó tarde en el cine, a sus 28, con Ricardo Franco en Los restos del naufragio.

M.F.M. ¡Imagina! Y con Fernán Gómez de partenaire, que estuvo encantador.

XL. ¿Seguro?

M.F.M. Conmigo, estupendo; era otra época [ríe]. Aún no era tan cascarrabias.

XL. Luego vinieron ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?, de Colomo; Volver a empezar, de Garci; La colmena, de Camus; Laberinto de pasiones y La ley del deseo, de Almodóvar…

M.F.M. Trabajaba mucho, sí, y mi madre ni se lo creía: empecé esto casi como un juego, pensando que sería algo pasajero.

Marte Fernandez Desayuno copia

XL. Su padre era químico y quiso que sus cuatro hijas fueran universitarias.

M.F.M. Con mis hermanas lo logró, pero yo tenía la cabeza más deshilvanada. Tras el bachillerato viajé dos años por Europa, aprendí francés e inglés, me coloqué de secretaria hasta que me aburrí y, viendo una película de Colomo, pensé que podía ser actriz.

XL. ¿Y se presentó a un casting?

M.F.M. No, entonces no se hacían. Yo conocía a Ricardo Franco y me empeñé en que me presentaran a Colomo…

XL. Luego, Almodóvar la llamó para hacer juntos una tercera película, le dijo que no y ya no volvió a contar con usted.

M.F.M. ¡Es que soy muy rara! [Ríe]. Estaba haciendo teatro y no quise dejarlo. A lo mejor tengo la cabeza al revés, porque las famas y los éxitos me asustan un poco.

XL. ¿La clave de la felicidad?

M.F.M. Vivir contenta con lo que tienes, no con lo que te falta. Además, mis padres me metieron en la cabeza que, aunque fuera mujer, tenía que valerme por mí y lo he hecho: he sido y soy muy independiente. Nadie me ha mantenido nunca.

Desayuno: pura vitamina

Desayuno Marta Fernandez

 

«Tomo una naranja, un café americano y una tostada -de pan de molde o de las que vienen ya secas- con mermelada de fresas, frambuesas o frutos del bosque».