Esta modelo ha pasado de vivir en el mayor campo de refugiados del planeta a convertirse en la modelo del 2019 y protagonizar la portada de las más prestigiosas revistas. Por Fernando Goitia

Cuando nació, hace 19 años, su país no existía. El sur de Sudán era un territorio devastado por la guerra del que la gente huía en masa hacia la vecina Kenia.  Por eso Adut Akech vivió hasta los 6 años en ese país, en Kakuma, el mayor campo de refugiados del planeta, hasta que su familia obtuvo el estatus especial que les permitió mudarse a Adelaida, en Australia. Su madre y sus seis hermanos viven allí – ella es la segunda de siete-, pero ella tiene su base vital en Brooklyn mientras viaja a París, Pekín, Londres o Los Ángeles para enfundarse prendas de Valentino, Chanel o Zara –tres de las más de 30 marcas a las que ha prestado servicio– y copar portadas de revistas.

Su carrera ha sido meteórica, ya que se subió por primera vez a una pasarela a los 13, y a los 16 ya desfilaba para Yves Saint Laurent.

En tres años como profesional, ya ha trabajado para todas las grandes marcas de moda y ha sido portada de las revistas más prestigiosas

Elegida Modelo de 2019, en los últimos 3 años ninguna de sus colegas de profesión ha causado tanto impacto, derribando barreras raciales y expresando opiniones que levantan ampollas. No en vano Adut Akech es ya la voz femenina de los refugiados del mundo al trabajar para la ONU en este ámbito y relatar sin complejos su peripecia vital. «Porque la vida me ha enseñado –dice– que hablar es la mejor medicina».

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