Estofado, relleno, asado, guisado… Hay muchas formas de prepararlo… Te proponemos cuatro recetas para hacer un delicioso plato con cordero. Por Elena Tejero

PALETILLA ASADA

asado de cordero

Preparación:

La podemos preparar sobre un fondo de patatas cortadas en láminas y cebolla, regado con vino blanco o, como en Aranda de Duero, solo con agua y sal.

En todos los asadores insisten en que el buen cordero no necesita más que agua y sal, pero como «cada maestrillo tiene su librillo» siempre te queda la duda de que haya algo más que no te cuentan.

La forma de hacerlo es muy sencilla. Salamos las paletillas y las colocamos en la bandeja del horno con un centímetro de agua en el fondo. Las metemos en el horno, caliente por arriba y abajo, a 200 grados durante 30 minutos, hasta que la parte de arriba esté dorada. Le damos la vuelta y dejamos que se dore por la otra parte durante 15 minutos más. Es importante que siempre haya agua en el fondo,

Estos tiempos dependerán de lo tierno que esté el cordero, pero en general está listo cuando la carne se separa del hueso. El agua recoge todos los jugos y hace de salsa. Si no está espesa, la pasamos a un cazo y la dejamos reducir.

Está riquísima con ensalada de lechuga y cebolleta.

OSOBUCO

ossobuco

Ingredientes:

  • Pierna de cordero (pedimos al carnicero que la corte en 5 trozos con el hueso)
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta
  • Algo de harina
  • Cebolla en juliana
  • 3 ramitas de apio en tiras
  • 3 zanahorias en rodajas
  • 1 taza y ½ de tomate frito
  • Vino blanco
  • Caldo de pollo

Para la gremolada.

  • Diente de ajo
  • Perejil
  • Albahaca
  • Romero y limón.

Preparación:

Salpimentamos los trozos y los pasamos por harina. En una cazuela con aceite los doramos. Los sacamos y en la misma cazuela añadimos la cebolla, el apio y las zanahorias.

Doramos bien la verdura y agregamos el tomate. Lo dejamos a fuego lento unos minutos y vertemos el vino. Reducimos para evaporar el alcohol.

Volvemos a poner la carne en la cazuela y la cubrimos con el caldo. Lo cocemos a fuego lento 45 minutos. Mientras, preparamos la gremolada. Para ello picamos muy fino el ajo, la rama de perejil, la hoja de albahaca y el romero y rallamos la piel del limón.

Cuando el cordero está listo, añadimos la gremolada y lo hervimos un par de minutos.

COSTILLAR DE CORDERO A LA PROVENZAL

costillar de cordero a la provenzal

Ingredientes:

  • 1 costillar entero
  • Aceite de oliva
  • Romero, tomillo y hierbabuena
  • Caldo de pollo
  • Sal y pimienta

Preparación

Le quitamos al costillar el velo de grasa que está pegado a la piel. Se retira simplemente con la mano.

Untamos el cordero por la parte de la piel con aceite, añadimos sal y luego lo cubrimos con romero, tomillo y hierbabuena, hasta que la piel blanca quede oculta bajo las hierbas.

Lo metemos en el horno a 180 grados, con calor por arriba y por abajo, durante 45 minutos, por la parte de la carne. En este momento, el cordero está casi terminado. Le damos la vuelta y subimos la temperatura, solo en la parte de arriba del horno, a 220º, hasta que quede crujiente.

Si lo queremos acompañar de salsa, sacamos el cordero de la bandeja del horno y lo reservamos cubierto con papel de aluminio.

En la bandeja del horno añadimos caldo de pollo y lo metemos en el horno a 250 grados unos minutos, hasta que los jugos que están en la bandeja se despegan. Entonces lo pasamos a un cazo y lo reducimos hasta que nos queda una salsa espesa. Servimos.

CALDERETA

caldereta

La forma más clásica de guisar el cuello y la falda de cordero…

Ingredientes:

  • 1,2 kg de cuello de cordero
  • 3 cebollas
  • 4 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 2 pimientos verdes grandes
  • 2 vasos de vino blanco
  • Caldo de pollo
  • Pan rallado grueso
  • 2 patatas grandes
  • Sal, pimienta, laurel, tomillo y perejil

Preparación: 

Salpimentamos el cuello y en una cazuela lo doramos con aceite de oliva.

Una vez dorado, lo retiramos y en la misma cazuela ponemos la cebolla y el pimiento verde en juliana, la zanahoria cortada en rodajas y los cuatro dientes de ajo pelados y en rodajas.

Cuando la verdura esté tierna, añadimos una cucharada de pan rallado grueso, las hierbas y las dos tazas de vino blanco.

Evaporamos el alcohol del vino, volvemos a meter el cordero y cubrimos el guiso con caldo de pollo o agua. Dejamos que cueza a fuego lento y tapado hasta que tanto el cordero como las patatas estén muy tiernos.