Madrid, 1960. Soy paleoantropólogo y doctor en Biología; trabajo como profesor en el CSIC y en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Publico ‘Los fósiles de nuestra evolución’ (Editorial Ariel). Por Virginia Drake / Foto y vídeo: Javier Ocaña

XLSemanal. Trabajó en los yacimientos de Atapuerca (Burgos), en El Sidrón (Asturias), en excavaciones en Hungría y Guinea Ecuatorial… siempre tirado en el suelo, limpiando la tierra con un pincel. ¿Tiene paciencia infinita?

Antonio Rosas. Hay que tener un talante muy particular, sí. Pero yo, de entre los pacientes, soy de los más impacientes [sonríe]. Y la del pincel es la última fase. Empezamos preparando el yacimiento con martillos neumáticos, picos y palas… En esa fase acabamos molidos.

XL. ¿Y se ha cargado algún fósil con el martillo?

A.R. Esas cosas no conviene decirlas… Ocasionalmente, sí: pero se perdona el bollo por el coscorrón [ríe].

XL. Son años y años de estudio e investigación, con sueldo de funcionario. ¿Lo suyo es heroico?

A.R. A nosotros nos guía la vocación, que no es la de ganar dinero y vivir bien, y somos enormemente afortunados porque nos ganamos la vida haciendo lo que más nos gusta. En la investigación tienes que entregar tu vida primero y renunciar a muchas cosas antes de poder vivir con dignidad de ella.

XL. Dice que hace cien mil años vivían al menos cinco especies humanas, ¿por qué solo sobrevivió la nuestra?

A.R. Cada especie tiene su tiempo y nuestra biología reproductiva permitió que nuestra especie durara más. Pero desaparecerá también seguro, por un principio universal: todo desaparece, antes o después; o se transforma en otra cosa distinta: adaptarse o morir.

antonio rosas paleoantropologo

XL. Cuenta que descendemos de un simio africano que no es el gorila ni el chimpancé.

A.R. Porque ya sabemos que ambos son nuestros hermanos y que tenemos un antecesor común que todavía no hemos identificado.

XL. Ese antecesor baja del árbol, decide hacer vida en el suelo, se pone de pie, fabrica herramientas, empieza a cazar y se socializa…

A.R. Y, a partir de ahí, lo llamamos Homo sapiens. Pero toda esa evolución tan bien resumida dura más de seis millones de años [sonríe].

XL. Oiga, quiénes fueron Adán y Eva?

A.R. Un mito. Yo me dedico a cambiar los mitos con demostraciones científicas. La Biblia es un libro imprescindible porque ha servido a millones de personas y muchas generaciones para encontrar una explicación sobre su origen. Pero es un relato mítico.

Desayuno: café con galletas

Desayuno Antonio Rosas

 

«Muy frugal. Nada de proteínas, ni fruta ni todas esas cosas que recomiendan. Solo tomo un par de cafés bien cargados y unas cuantas galletas».

 

 

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