Lorenzo Silva nació el 7 de junio de 1966 en la maternidad del antiguo hospital militar Gómez Ulla, ubicado en el límite entre los distritos de Latina y Carabanchel de Madrid

Ha vivido un buen trozo de su vida (entre 1971 y 1985) no demasiado lejos de allí, en Cuatro Vientos (distrito de Latina). Entre 1993 y 1994 fue vecino de la Ciudad de los Ángeles, también en Madrid (distrito de Villaverde).

Durante el resto de su existencia ha tenido su domicilio en Getafe, en tres etapas: 1966-1971, 1985-1993 y desde fines de 1994 hasta la fecha, aunque entre 2008 y 2015 mantuvo a la vez casa y corazón en Viladecans, en el Baix Llobregat barcelonés, que también pasó a formar parte de su geografía personal. Haber regresado varias veces a Getafe le sugiere que éste pueda ser su lugar en el mundo, aunque por otra parte necesita la proximidad de su Madrid natal y por eso su casa getafense dista unos diez kilómetros del parque del Retiro.

Desde el verano de 2015, no obstante lo anterior, ha encontrado otro espacio vital en Illescas, en la raya de Toledo con Madrid. Así se ha hecho definitivamente manchego, o lo que es lo mismo, de cualquier parte y de ninguna. Nada mejor que ser y sentirse un poco extranjero donde quiera que uno va.

Como a veces la vida no ofrece excesivas facilidades para que uno haga lo que desea, estudió Derecho en la Universidad Complutense y estuvo trabajando como abogado de una gran empresa del sector energético desde 1992 hasta 2002, tras pasar un año como auditor de cuentas y otros dos como asesor fiscal en una firma multinacional.

Sin embargo, su camino siempre fue otro. Desde que iniciara su dedicación a la literatura, allá por 1980, ha escrito unos cuantos cientos de relatos y artículos, un puñado de ensayos literarios e históricos, varios libros de poesía (llamémosla así), una obra dramática (de muy ingenua factura), un par de libros de viajes y treintena larga de novelas.

De todo ello, tras su decisión de abandonar en plena adolescencia la poesía y el género dramático, para los que no sintió que estuviera especialmente dotado, ha publicado hasta la fecha un buen número de relatos y artículos (dispersos en revistas y periódicos diversos) y sesenta y cinco libros.

Ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), La sustancia interior, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca (Premio Primavera 2004), El blog del inquisidor, Niños feroces, Música para feos, Recordarán tu nombre y la «Trilogía de Getafe» (Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia, El cazador del desierto y La lluvia de París). Es autor de los libros de relatos El déspota adolescente y El hombre que destruía las ilusiones de los niños, del libro de viajes Del Rif al Yebala. Viaje al sueño y la pesadilla de Marruecos y de Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil (Premio Algaba de Ensayo). Suya es también la serie policiaca protagonizada por los investigadores Bevilacqua y Chamorro, de la que El mal de Corcira es la última entrega, tras El alquimista impaciente (Premio Nadal 2000), La marca del meridiano (Premio Planeta 2012), Los cuerpos extraños (2014) y Lejos del corazón (2018), entre otras. Junto con Noemí Trujillo, firmó una serie policiaca que iniciaron con Si esto es una mujer. En 2020, durante la crisis sanitaria debido al coronavirus decide publicar de forma gratuita en XLSemanal la obra Y te irás de aquí, escrita bajo el pseudónimo de Patricia Kal.

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