Los pacientes asintomáticos se han convertido en una de las claves de la pandemia del coronavirus. El misterio de que por qué algunas personas infectadas no desarrollan la enfermedad es ahora determinante para la investigación y para detener los contagios. Hablamos con una experta. Por Fernando Goitia/ Foto: Getty Images

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Que nadie se engañe, todos somos vulnerables, dicen los científicos. El nuevo coronavirus se ha cebado con los ancianos, pero lo cierto es que los científicos saben muy poco todavía de este nuevo patógeno. Los pacientes asintomáticos, por ejemplo, infectados que no desarrollan la enfermedad pero pueden transmitirla, apenas fueron considerados en el el brote primigenio en China. El tiempo, sin embargo, les ha asignado un papel definitivo en la extensión de la pandemia del coronavirus. Hablamos con Mar Valés, que dirige un equipo del Centro Nacional de Biotecnología, dependiente del CSIC.

XLSemanal. ¿Por qué hay personas infectadas asintomáticas?

Mar Valés. «Al detectar al patógeno en el organismo nuestras defensas naturales empiezan a actuar. Los asintomáticos deben ser personas cuyo sistema inmunitario ha conseguido evitar que el virus lleve a cabo su plan de multiplicarse dentro de su organismo. Pueden estar infectados, pero controlan al patógeno en el aspecto inmunitario».

XL. ¿Qué podría aportarnos el estudio masivo de la biología de los asintomáticos?

M.V. «Muchísimo. En China parece que han empezado algunos estudios en este sentido, porque todo empezó allí y llevan más tiempo, pero aún sabemos muy poco. En la literatura disponible, se dice que hay gran variabilidad en la capacidad de diferentes personas para transmitir el virus: algunos pacientes pueden transmitirlo durante días o semanas antes e, incluso, después de tener síntomas.».

Xl. ¿Los asintomáticos han desarrollado inmunidad frente al virus?

M.V. Es de suponer que sí, pero debemos estudiarlos. Necesitamos test específicos para ver si tienen anticuerpos en sangre frente a este virus, aunque no hayan padecido la enfermedad. Si los tienen, quiere decir que han estado en contacto con el virus sin enterarse. Es una inmunidad que se puede mantener durante mucho tiempo y, aunque este virus es tan nuevo y no hay datos, es de esperar que se generen anticuerpos duraderos».

Xl. Quién supera la infección, ¿está libre de virus?

M.V. «Es de suponer que al curarte controlas el virus. Lo más probable es que con el tiempo se elimine, pero no sabemos cuándo. No hay razón para pensar que quedará latente, como los herpes, que salen de forma recurrente».

XL. ¿Qué tipos de pruebas vamos a necesitar a corto o medio plazo?

M.V. Es en lo que trabajamos nosotros: herramientas para detectar mejor el virus y, sobre todo, reducir el número de falsos negativos. Precisamos test que nos permitan saber con seguridad quienes están infectados, que es la prioridad ahora, pero también será importante después identificar quién ha sido infectado, con síntomas o sin ellos. Una vez que haya pasado este ciclo que vivimos, habrá que hacer cuanto antes un seguimiento poblacional, para saber qué porcentaje de la población ha tenido el encuentro con el virus. El problema es que hay escasez de test y la prioridad ahora es usarlos en los hospitales para que los médicos discriminen si sus pacientes deben ser tratados de covid-19 o no, y para poder proteger al personal sanitario. ».

XL. La población infantil parece no presentar síntomas, pero ¿cuántos niños habrá infectados?

M. V. «Ese es otro estudio necesario. En su gran mayoría, los niños no están sufriendo la enfermedad, pero necesitamos saber si están o no infectados y han desarrollado esa inmunidad frente al virus. Como nosotros, hay muchos científicos en el mundo optimizando tests que nos permitan ver la inmunidad desarrollada por personas diferentes. Entre ellos, los niños. Para proteger a la gente más vulnerable necesitamos un porcentaje alto de población que haya resuelto la enfermedad y no la vaya a transmitir más. Esas personas pueden, probablemente, volver a trabajar y sabremos así también con qué porcentaje de indefensos nos vamos a enfrentar si viene otra oleada».

XL. La genética, la étnia o la medicación previa que toman algunos pacientes, ¿afecta al modo en que cada persona combate al virus?

M.V. No parece que el virus discrimine mucho en cuanto a grupos étnicos, pero para realizar un estudio genético a este nivel primero hay que conocer todas las cepas del virus que están infectando en cada país y después analizar a individuos infectados. Estamos lanzando muchas hipótesis que tendremos que comprobar en algún momento. Los investigadores estamos estudiando todo lo que hay a mano, pero la ciencia avanza con estudios muy sistemáticos y no hemos tenido el tiempo necesario para hacer los que sería deseable».

XL. ¿Hay cepas del virus más virulentas que otras?

M.V. «En los últimos diez días, las secuencias genéticas del virus depositadas en bases de datos han pasado de 20 a más de 200. Vienen de China, EE. UU., Italia, España, Irán, Vietnam… y parece que hay poca variación entre todas. El test que desarrollamos será adaptado a las proteínas de la cepa española».

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