Aumentan las víctimas del último tsunami ocurrido en octubre y hay riesgo de enfermedades. Pero las autoridades limitan el acceso de ONg extranjeras

El equipo de Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF) que partió a Indonesia con perros para localizar a supervivientes bajo los escombros tras el potente terremoto y el trágico tsunami vividos en Indonesia se ha vuelto a España sin haber podido hacer nada. Las autoridades indonesias no se lo han permitido. Y no han sido los únicos.

Los bomberos españoles debieron regresar porque no los autorizaron a hacer nada

El Gobierno de Indonesia está restringiendo la ayuda internacional al limitar el acceso de personal sanitario mientras los aviones con asistencia humanitaria se retrasan por los estrictos controles indonesios. El veto es sobre los voluntarios extranjeros. Se pretende transmitir la imagen de que sus organizaciones locales están capacitadas y tienen probada experiencia. Mientras tanto, el número de víctimas avanza -ya supera los dos mil fallecidos- y se cree que hay más de cinco mil desaparecidos. Además, quienes trabajan sobre el terreno tienen que utilizar equipos de esterilización para protegerse de las enfermedades que pueden propagarse tras la tragedia.