Un diseñador gráfico holandés triunfa en las redes sociales con montajes de famosos retratados consigo mismos en la juventud. Por Fernando Goitia

Lo primero: no se aceptan encargos. Ard Gelinck, un diseñador gráfico holandés, se ha hecho un nombre en Internet gracias a sus montajes de famosos confrontados a su propio pasado. El hombre, hay que reconocerlo, tiene mano con el Photoshop, aunque la calidad de sus montajes fotográficos sea ciertamente irregular. Los de esta página son algunos de los más logrados. Primero los publicó regularmente en sus redes sociales hasta que, en junio pasado, creó la cuenta photo_time_traveling en Instagram y la cosa empezó a ascender como un Sputnik. De pronto, miles de personas le pedían fotos consigo mismos o con parientes fallecidos.

“Hago esto por diversión, no para uso comercial”, advierte el autor

«Hago esto por diversión, no para uso comercial», aclara Gelinck, que acepta, eso sí, sugerencias sobre famosos a los que unir en dos momentos de sus vidas. Dice que es solo un hobby, pero, ante su abrumadora producción, cabe preguntarse de dónde saca tiempo para trabajar (de verdad) y tener vida privada.