¿Existen el humor vasco, el manchego, el catalÔn? ¿O lo de la risa es algo universal? Por Raquel PelÔez
Hemos pedido a cuatro genios de la comedia televisiva que se vistan de gala y nos saquen de la chistera todos sus trucos: su chiste infalible, su gag desternillante… Con ustedes, JoaquĆn Reyes, Berto Romero, Dani Rovira y Javier Antón.
El humor manchego, por JoaquĆn Reyes, Albacete 1974

Yo iba para ilustrador. Soy el creador de La hora chanante, Muchachada nui y Museo coconut. TambiĆ©n hago mis pinitos en el cine, con Promoción fantasma. La palabra ‘viejuno’ se la inventó mi hermano.
XLSemanal. Los expertos no se ponen de acuerdo sobre si existe el humor manchego o es una invención moderna. ¿Se siente responsable?
JoaquĆn Reyes. Es posible que nosotros hayamos puesto sobre el mapa esa etiqueta porque, desde que empezamos con La hora chanante, siempre hemos sido muy ‘cansinos’ con eso de que somos cuatro manchegos, pero hay gente -como JosĆ© Mota- que lleva haciendo comedia con estereotipos de la Mancha desde hace mucho tiempo. La Blasa o el TĆo de la Vara son personajes con mucha retranca y mucho acento de la tierra. Pero, al final, el humor no es mĆ”s que una chorrada detrĆ”s de otra y eso no tiene etiquetas, es universal.
XL. Pero su público es muy diferente al de José Mota.
J.R. Nuestro humor es mĆ”s surrealista y mĆ”s arriesgado, sĆ, pero nos lo hemos podido permitir porque nuestra exigencia siempre ha sido menor. Tuvimos la suerte de empezar a trabajar en el canal Paramount y allĆ podĆamos hacer lo que nos daba la gana. Hay que tener en cuenta que Mota o MillĆ”n Salcedo, que tambiĆ©n es de la Mancha, siempre han trabajado en TVE con un pĆŗblico muy masivo y han tenido que respetar ciertos lĆmites.
«Soy muy cobarde. Me da miedo cruzarme en la calle con los famosos a los que parodio»
XL. DĆganos, entonces, Āæcómo es el humor manchego?
J.R. No creo que sea un humor muy sofisticado porque nosotros no lo somos, pero sĆ que nos gusta mucho reĆrnos del vecino y sacarle punta a todo lo que hace. Es muy tĆpico de la Mancha que, si hace mucho calor, alguien te diga: «”Ćchate una mantica por encima!Ā». Nos encanta la ironĆa.
Ā«En la Mancha, nos encanta la socarronerĆa. Es muy tĆpico que, si hace mucho calor, alguien te diga: ‘Ā”Ćchate una mantica por encima!’. No somos nada sofisticadosĀ»
XL. ĀæY la polĆtica? ĀæPor quĆ© no da tanto juego como en otras comunidades?
J.R. Cuando se hace humor con la polĆtica, es porque se tiene un sentido muy crĆtico, y en la Mancha eso no existĆa. Nos hemos conformado siempre con lo que nos han dado. Nosotros somos mĆ”s de vestirnos de mujer en cuanto hay una fiesta. Y no somos un pueblo muy carnavalero, la verdad, pero no sĆ© por quĆ© eso nos hace mucha gracia.
XL. Ustedes han conseguido algo que no se daba desde Chiquito de la Calzada: crear una jerga de uso entre los jóvenes
J.R. Pero sin ninguna intención, de verdad. En La hora chanante empezamos a utilizar frases y palabras que decĆan nuestros padres y que nos hacĆan mucha gracia. Pero a mĆ me sigue sorprendiendo escuchar a la gente por la calle decir que alguien es ‘viejuno’, porque esa palabra se la inventó mi hermano JesĆŗs hablando de un amigo comĆŗn, el Caragato. Normalmente se hubiera referido a Ć©l como que ‘estaba estropeadĆsimo’, que es lo que decimos por allĆ, pero ese dĆa dijo que lo habĆa visto y que estaba mucho mĆ”s ‘viejuno’.

XL. ¿De dónde salió eso de ponerle acento manchego a personajes como Paris Hilton o Kofi Annan?
J.R. Se trataba de buscar el contraste entre un personaje con cierto grado de sofisticación, como Madonna o Michael Jackson, y ponerles a hablar como lo harĆa un seƱor que trabaja en una cooperativa de vinos en Tarancón. Por ejemplo, que John Galliano dijera que desde bien ‘guacho’ siempre ha tenido tendencia a la ‘espantajerĆa’ y a la ‘mamarrachez’. Y asĆ surgió. Pero ha durado mĆ”s de lo que yo jamĆ”s pude sospechar. Ā”QuĆ© cara mĆ”s dura la nuestra!
XL. ¿Volveremos a ver mÔs celebrities con retranca?
J.R. SĆ, ya estamos preparando personajes nuevos, como Lady Gaga o Marichalar.
XL. ĀæAlgĆŗn famoso le ha querido correr a gorrazos por sus parodias?Ā
J.R. El problema es que yo soy muy cobarde porque hago mis parodias como me da la gana, pero luego no quiero saber lo que piensan los personajes ni encontrÔrmelos por la calle ni nada. Digamos que, por ahora, hemos salido indemnes. Solo ha habido un par de personas que se han enfadado. Creo que a Rappel no le hizo mucha gracia y Luis Cobos tampoco se lo tomó muy bien. Rappel dijo directamente que éramos unos subnormales y nos iba a demandar. Lo lamento mucho, de verdad.
XL. ĀæY cómo ve usted la salud del humor espaƱol?Ā
J.R. Bien, pero si lo comparamos con lo que se hace fuera, los anglosajones nos dan sopas con onda. Su humor siempre va por delante y es mucho mĆ”s transgresor que el nuestro. Curiosamente, nosotros somos mĆ”s desinhibidos en muchos aspectos. en nuestra forma de vivir, en cómo nos relacionamos con los demĆ”s? Sin embargo, en el humor, ellos siempre han jugado a forzar mĆ”s los lĆmites. Nosotros, para quĆ© negarlo somos mucho mĆ”s timoratos
ĀæDe quĆ© nos reĆmos en mi tierra?
Tenemos mucha retranca Los manchegos no tenemos esa cosa expresiva de los andaluces de liarnos a contar chistes, pero sĆ utilizamos mucho la ironĆa, como JosĆ© Mota o MillĆ”n Salcedo, de Martes y Trece.
Nuestro Ā«toqueĀ» personal: lo absurdo. Nuestro humor conecta con el mundo surrealista de Amanece, que no es poco, la pelĆcula que JosĆ© Luis Cuerda rodó en su tierra, Albacete.
Y una jerga local y pegadiza: Los humoristas anglosajones conocen el fenómeno como catchphrase. Los manchegos preferirĆan decir que son frases o palabras que al final se repiten de puro ‘cansinas’.
MI CHISTE INFALIBLE
Le pregunta un manchego a otro:
-Oye, a ti, ¿qué es lo que mejor se te da?
-ĀæA mĆ? Pues bucear.
-Pero si en la Mancha no tenemos mar.
-Y para quĆ© necesito mar ‘pa’ gritar iiiiiieeeeeeeeeeee.
El humor catalƔn, por Berto Romero, Barcelona, 1974

Colaboro en el programa de Buenafuente, incluso le lleguĆ© a quitar el puesto cuando se fue de vacaciones. FundĆ© la compaƱĆa El cansancio. Ahora estoy de gira con la obra Terrat Pack
XLSemanal. ¿El humor que se practica en Cataluña es diferente al del resto de España?
Berto. No creo que el humor esté dividido por zonas geogrÔficas, sino mÔs bien por familias de cómicos, pero sà es posible que desde aquà se practique un humor mÔs serio o mÔs emparentado con la comedia anglosajona del que se da en otras partes de España.
XL. ĀæY de quĆ© se rĆen los catalanes?Ā
B. En CataluƱa, nos reĆmos mucho de nosotros mismos; nos hace gracia hacer referencia a estereotipos como que somos agarrados o muy sosos.
Ā«El humor es un gran indicador de cómo va la salud mental de un paĆsĀ»
XL. ĀæY quĆ© me dice de esa querencia a la escatologĆa?
B. Es increĆble. No entiendo de dónde viene, pero me encanta. Si lo piensas, hay algunas tradiciones catalanas que estĆ”n muy emparentadas con la caca. En Navidad hacemos el Caga Tió, que es un tronco supuestamente mĆ”gico al que le pegas con una vara y te caga regalos.
XL. Sin olvidar el caganet…
B. Por supuesto. Esa es la otra gran aportación catalana a la cultura nacional, poner en el BelĆ©n a un seƱor defecando cerca de donde estĆ” naciendo el hijo de Dios. Es decir, en el momento mĆ”s importante de la historia de la religión, ponemos a un tĆo cagĆ”ndose y nos morimos de la risa.
Ā«Lo escatológico es consustancial al humor catalĆ”n. Con una caca nos morimos de risa. Ā”El ‘caganet’ es nuestra gran aportación a la cultura nacional!Ā»
XL. Y luego estÔ el tema del fútbol, que también da mucho juego, ¿no?
B. SĆ, pero yo ahĆ me desmarco porque no tengo ni idea. En el programa de Buenafuente he llegado a hacer chistes sobre fĆŗtbol porque me los habĆan escrito los guionistas y los repito como un loro, pero no sĆ© de quĆ© estoy hablando.
XL. Siempre se dice que los catalanes son muy vanguardistas, ĀætambiĆ©n en la comedia?Ā
B. Puede ser. Aunque si te fijas, ahora la vanguardia estĆ” en el llamado Ā«humor manchegoĀ», que es el que hace JoaquĆn Reyes y su equipo, y que estĆ” abriendo nuevas vĆas. Lo que sĆ que hay en CataluƱa es una cultura de la comedia bastante extensa y estamos acostumbrados a tener humoristas de su padre y de su madre que hacen cosas diferentes. Siempre nos ha gustado mucho reĆr y exportar la diferencia, eso sĆ.
XL. DĆgame un nombre que hayan exportado.
B. Ahora tengo en la cabeza a Eugenio, alguien del que a priori se podrĆa pensar que no iba a funcionar en el resto de EspaƱa, con ese acentazo catalĆ”n que echaba para atrĆ”s. Y se convirtió en lo mĆ”s grande que ha dado el humor.
XL. Una revolución parecida a la que supuso Buenafuente.
B. En el caso de Andreu, la novedad estuvo en que aportó un toque elegante sin renunciar a la astracanada. Buenafuente siempre se ha mirado en el reflejo de los anglosajones, del late night americano. Cuando Ć©l empezó, parecĆa muy novedoso, pero en Estados Unidos llevan haciĆ©ndolo desde los aƱos 50.
XL. ¿Costó mucho llevar ese éxito a la televisión nacional?
B. Menos de lo que parece.Cuando Andreu intentó llevar su programa a la televisión nacional, en CataluƱa hubo cierto estupor. Lo paraban por la calle y le decĆan que se iba a estrellar, que nadie iba a entenderlo.
XL. Y ahora las cadenas se lo rifan. ¿Se sienten un poco «solteros de oro»?
B. Es como con las novias, que si estÔs siempre con la misma no hay otras que se interesen por ti, asà que nos estamos dejando querer.
XL. ¿Cómo estÔ el panorama en lo que a guasa se refiere?
B. Pues muy bien, porque este es un paĆs en el que nos gusta mucho reĆrnos, va en nuestro ADN. En EspaƱa tenemos 50 humoristas aficionados en cada bar.
XL. ĀæAlgo que aprender de lo que se hace fuera?
B. SĆ, claro. Yo creo que hay un punto autocrĆtico y de voluntad de exploración que todavĆa nos falta y que sĆ tienen los anglosajones, que llevan la comedia muy dentro. El humor es un indicador de cómo estĆ” la salud mental de un paĆs.
XL. ĀæY si la cosa estĆ” mal?
B. Pues lo tĆpico es que se carguen a los humoristas, como pasa en los gobiernos autoritarios, que no consienten las voces crĆticas porque se hace mucho daƱo cuando se dicen las cosas desde el humor. Por eso creo que a los humoristas hay que dejarlos trabajar, aunque hagan un poquito de daƱo.
XL. ĀæDejan trabajar mejor a sus colegas yanquis?Ā
B. La sociedad entera respeta mucho a los cómicos allĆ. Los consideran artistas de primera y ellos son muy exigentes consigo mismos, critican su sociedad y su propio trabajo. A mĆ siempre me ha sorprendido de los yanquis que son los que dicen las mayores barbaridades sobre sĆ mismos, los que se ponen mĆ”s en evidencia. Pueden tener un gobierno superconservador y estar invadiendo paĆses, y ellos mismos se dan tortas a travĆ©s el humor.
XL. ¿Existe algún cómico al que admire especialmente?
B. Entre los genios de la comedia anglosajona, a mà me gusta mucho Ricky Gervais, que estÔ haciendo algo que yo llamo «grisa», una mezcla de «grima» y «risa». Tú lo ves, te sientes mal y te pica todo, pero no lo puedes dejar de escuchar
¿De qué nos reimos en mi tierra?
De nosotros mismos Desde Joan Capri o Eugenio hasta Rubianes o Buenafuente, los grandes del humor en CataluƱa siempre han utilizado la autocrĆtica.
SĆ”tira polĆtica: En la televisión catalana tenemos muchos programas que hacen comedia con temas de la polĆtica regional y nacional.
Un tema: el fĆŗtbol. Aunque yo no entiendo nada del tema, la parodia sobre la actualidad deportiva se hace mucho en programas como Crackovia.
MI CHISTE INFALIBLE
ĀæQuĆ© hace un catalĆ”n cuando tiene frĆo? Se acerca a la estufa. ĀæY cuĆ”ndo tiene mucho, mucho frĆo? La enciende.
El humor andaluz, por Dani Rovira, MƔlaga, 1980

EmpecĆ© haciendo monólogos por los bares de andalucĆa. He trabajado en televisión con QuequĆ©, Eva Hache y Goyo GonzĆ”lez.
XLSemanal. ĀæAlguna idea para definir la guasa andaluza?
Dani Rovira. Nosotros somos los reyes del chiste. Nos encanta pasĆ”rnoslo bien y lo demostramos a base de carcajadas y golpes en la mesa. En AndalucĆa todo puede llegar a convertirse en cachondeo, incluso el humor negro, que con elegancia tambiĆ©n vale. Como decĆa un cómico inglĆ©s: Ā«A mĆ me encantarĆa morir durmiendo como mi padre y no gritando como sus pasajerosĀ».
XL. ¿Cómo ha evolucionado en los últimos años el humor que se hace en su tierra?
DR. Lo que ha hecho es dividirse por edades. Por un lado estarĆa ese humor del chiste, que ya tendrĆa que renovarse un poco, pero luego hay una nueva corriente, mĆ”s elaborada y dirigida a un pĆŗblico mĆ”s joven.
XL. ¿CuÔles han sido sus referentes?
D.R. Me he criado con muchos de los maestros andaluces, como Los Morancos o El DĆŗo Sacapuntas, y me he divertido con ellos, pero no he tomado a ninguno como referente. El que de verdad me apasionaba era Chiquito de la Calzada. Cuando iba al instituto, Ć©l vivĆa enfrente y lo veĆamos todos los dĆas.
XL. Vaya, quƩ suerte..
D.R. Para nosotros sĆ, pero imagĆnate para Ć©l, con una panda de adolescentes gritĆ”ndole todo el dĆa: Ā«PecadoorrrrrĀ». Santa paciencia. El tĆo ha hecho una pĆ”gina en la historia del humor. Cuando se creĆa que estaba todo inventado, cogió el chiste, que era una cosa ya medio rancia, y lo revolucionó.
XL. ĀæQueda algĆŗn punto dĆ©bil en AndalucĆa?
D.R. Yo creo que el andaluz, con toda la guasa que tiene, luego no acepta muy bien la autocrĆtica. Cuando se sueltan chistes sobre nuestra fama, nos parece genial; pero cuando alguien lo dice en serio, a mĆ me molesta.
XL. Pero ustedes disparan contra todo lo que se mueve
D.R. SĆ, pero siempre desde el humor. Por eso, cuando yo me meto con otras comunidades, intento atenuarlo. Por ejemplo, con los vascos, que yo estoy seguro de que son tan brutos porque ligan poco con las chicas de allĆ y no les queda otra que desfogarse levantando piedras.
XL. ĀæY quĆ© es lo que menos gracia les hace?Ā
D.R. AquĆ, me gustarĆa romper una lanza a favor de AndalucĆa porque es una tierra donde se trabaja mucho, aunque algunos digan lo contrario. Y eso que el clima es complicado. A ver quĆ© narices haces tĆŗ en julio a las seis de la tarde, pues te tienes que meter en tu casa y echarte la siesta.
XL. ĀæNo lo dirĆ” usted por las declaraciones de Cayetano de Alba sobre los jornaleros?
D.R. Manda cojones. Aunque luego quiso rectificar y posó con ellos. Ha maquillado un poco la historia, pero este hombre no se ha levantado en su vida a las cinco de la mañana a varear olivos.
XL. ĀæY usted, cuando reparte, tambiĆ©n recibe?Ā
D.R. SĆ, claro. AdemĆ”s, yo empecĆ© haciendo monólogos en bares de AndalucĆa donde he vivido situaciones simpĆ”ticas y otras mĆ”s hostiles, como que me tiren un servilletero. Han sido tres aƱos de purgatorio. Pero eso te curte y ahora tengo cuero en lugar de piel. Luego, en AndalucĆa, siempre estĆ” el tĆpico espontĆ”neo que quiere ser mĆ”s gracioso que tĆŗ.
XL. ĀæAlgĆŗn chistoso digno de recordar?
D.R. Una vez, en San JosĆ© de la Rinconada, en Sevilla, yo hacĆa un monólogo en el que decĆa que mi sueƱo serĆa tener dos penes. Entonces se oyó al tĆpico mariquita del pueblo, que decĆa: Ā«Pues habrĆa que echar una solicitud para verteĀ». Yo le contestĆ© que entonces me harĆa falta alguien con dos agujeros y Ć©l terminó con un: Ā«Tranquilo, que con el que yo tengo me cabe todoĀ».
XL. Y ahora que presenta un programa sobre la comedia anglosajona, ¿cómo ve el humor de aqu�
D.R. Se arriesga poco. Y es una pena porque EspaƱa es ideal para hacer crĆtica y meter el dedito en ciertos temas de protesta. En Estados Unidos ha habido cómicos, como George Carlin, que llegan a traspasar los lĆmites de la comedia para convertirse casi en predicadores. Es curioso que la televisión en EspaƱa sĆ que arriesga en temas del corazón, pero no en programas de humor.
ĀæDe quĆ© nos reĆmos en mi tierra?
Todo es susceptible de convertirse en un buen chiste El estilo de Chiquito de la Calzada, el genio del barrio malagueño de La Trinidad que le dio una vuelta del tuerca al chiste tradicional, «ha sido uno de los mÔs imitados durante años».
Con mucho teatro: El andaluz utiliza mucho la expresión corporal. No te cuenta una cosa, sino que te la interpreta.
Y exageración: El Dúo Sacapuntas y su descripción de ”Cómo estaba la plaza! es uno de los referentes del humor andaluz, que tuvo su mayor éxito en él.
MI CHISTE INFALIBLE
Los dos amigos que se encuentran y le dice uno al otro:
-Quillo, ¿dónde vas tan temprano?
-Pues ahà voy, a echarle estiércol a las fresas.
-ĀæY las has ‘probao’ con nata?
El humor vasco, por Javier Antón, Santurce, 1980

Me dedico a repartir contra todo lo que se mueve en Vaya semanita, de ETB. Mi personaje mƔs conocido es El Jonan, un poligonero de Baracaldo
XL. ĀæCómo andan de humor por Euskadi?Ā
Javier Antón. Los vascos tienen un gran sentido del humor y se rĆen de cualquier cosa. En general, el vasco es un animal polĆtico y eso se nota en nuestra forma de hacer comedia…
XL. Se han atrevido ustedes con todo…
J.A. Vivimos en una tierra donde hay un batiburrillo polĆtico importante. En otras regiones no tienen el problema con el que nos hemos encontrado nosotros y quizĆ” el gran mĆ©rito ha sido conseguir hacer humor con tabĆŗes polĆticos como el terrorismo.
«Hemos logrado hacer humor con tabúes como el terrorismo»
XL. ĀæNo daba un poco de tembleque al principio?
J.A. SĆ que habĆa ciertos sketches que, despuĆ©s de grabarlos, yo pensaba: Ā«JoĆ©, como algĆŗn kamikaze se lo tome de mala manera…Ā».
XL. ĀæY ha ocurrido?
J.A. No, porque intentamos no herir a nadie. En los gags en los que tratamos el tema del terrorismo nunca hablamos de las vĆctimas, por supuesto, ni nos metemos en temas personales, pero hemos hecho uno de un etarra que dicta un comunicado y, cuando llega a su casa, tiene bronca con su madre porque no ha limpiado la habitación o porque no le gustaba la mala pinta con la que salĆa en la tele.
XL. ¿Alguna vez han recibido una llamada incómoda desde alguna institución?
J.A. Imagino que algo de eso habrĆ” y desde las altas esferas tendrĆ”n toques, pero, si ha sido asĆ, yo lo desconozco. A mĆ me mantienen al margen de todo eso, no es mi labor.
XL. Y los partidos polĆticos, ĀæquĆ© les dicen?
J.A. Es una de las cosas de las que mÔs orgullosos nos sentimos, porque nos han comentado desde el PNV que se nota mucho que somos del Partido Socialista y luego nos han llamado los del PSE-EE para recriminarnos que siempre le damos la razón al PNV. Eso demuestra que lo estamos haciendo bien.
XL. ĀæLes queda algĆŗn tabĆŗ por desmontar?Ā
J.A. Posiblemente faltarĆ”n temas por tocar, claro que sĆ. Este aƱo, por ejemplo, hemos incorporado un baserritarra, que es un personaje muy tĆpico de aquĆ, pero el nuestro es homosexual. En Euskadi hay muchos caseros y son gente con acento y muy de pueblo que se dedican a cuidar de sus tierras y de sus animales. El nuestro es asĆ, pero homosexual. ĀæQuĆ© pasa? ĀæQuĆ© no habrĆ” tambiĆ©n pelotaris homosexuales? Todo tiene vuelta de tuerca.
XL. ĀæQuĆ© cuesta mĆ”s: reĆrse de lo propio o de lo ajeno?Ā
J.A. De lo de dentro, por supuesto. Siempre es mĆ”s difĆcil aceptar las propias miserias. Aunque tambiĆ©n nos hemos reĆdo mucho con gags como el de Me volvĆ espaƱol, donde nos hacemos de la selección porque gana el Mundial. El lema era: «¿QuiĆ©n quiere ver pelota, cuando juega La Roja?Ā».
XL. ĀæPor quĆ© este aƱo hacen menos humor polĆtico?Ā
J.A. SĆ es posible que ahora tratemos temas mĆ”s generalistas, pero yo, como actor, estoy agradecido porque el formato es como una miniserie y tengo tiempo para profundizar en los personajes y sacarles jugo. Pero, aun asĆ, no hemos perdido ese toque. Han sido muchos aƱos haciendo humor polĆtico, y ya sabes lo de renovarse o morir
XL. ¿Cómo se las apañan este año en Euskadi sin el Jonan, su Ôlter ego poligonero?
J.A. La gente me pregunta por la calle que si volverƔ el personaje, pero yo espero que no. Esta etapa ya la he superado. Han sido cuatro aƱos y yo creo que es suficiente.
XL. ĀæQuĆ© fue lo mejor de ese personaje?Ā
J.A. Creo que el Jonan demostró que el humor vasco es mĆ”s universal de lo que se cree porque no es tan local como un txikitero o un casero y podrĆa haber un individuo asĆ de destroyer en cualquier barrio o ciudad de EspaƱa. No me gustan demasiado los tópicos.
XL. AsĆ que eso de que son ustedes malhablados y no ligan ni mencionarlo, claro.
J.A. Ā”Aiba la hostia, no sĆ© de quĆ© me hablas! [se rĆe]. Te juro que yo conozco vascos que triunfan con las mujeres. SĆ© de hombres de aquĆ que tienen sexo asiduamente? y con diferentes chicas. La cuestión es. ĀæquiĆ©n tiene la culpa, nosotros o ellas? Yo creo que somos nosotros, que nos lo montamos mal. TambiĆ©n estĆ” el tópico de que hacemos cualquier cosa si nos retan con la famosa frase de no hay huevos . Es que somos muy orgullosos.
XL. ¿Y dónde estaba el gudari de Santurce cuando Mercedes MilÔ fue de invitada al programa y lo dejó sin palabras?
J.A. Ā”Incluso me tocó el pito! Madre mĆa, quĆ© mujer. Ha sido el momento de directo en televisión que mĆ”s he aprendido. Me metĆa en un brete detrĆ”s de otro. Pero ella juega a eso. Es de las mujeres mĆ”s inteligentes que he tenido delante, tiene una rapidez mental que te obliga a estar alerta. Yo me planteĆ© que, si me ponĆa a su altura, me iba a machacar; asĆ que me hice pequeƱito, pequeƱito e intentĆ© salir como pude.
XL. ¿Qué pasó después?
J.A. Me tenĆa que ir a grabar, asĆ que ya no la vi, pero creo que le dijo a mi jefe. Este chico… Āæno se habrĆ” enfadado? Porque esto es asĆ.
ĀæDe quĆ© nos reĆmos en mi tierra?
De la polĆtica. Si no encuentras el sentido crĆtico de las cosas, no puede haber humor. Romper con ese pudor que habĆa en Euskadi con los temas polĆticos nos ha hecho ganar muchos enteros. Y eso que los vascos somos mucho mĆ”s pudorosos que los andaluces o los castellanos…
Usos y costumbres: Aldeanos, ertzainas y jóvenes con dificultades para ligar se mezclan para hacer parodia de nuestra realidad social. Este año tenemos incluso un casero homosexual.
Todos contra todos. La rivalidad entre vizcaĆnos y guipuzcoanos es otra fuente inagotable de humor.
MI CHISTE INFALIBLE
Esto es Patxi que se encuentra con Txomin, que tiene una venda en la cabeza, un ojo morado, el brazo en cabestrillo y le falta todo el maxilar superior. Le pregunta Patxi: Ā«Txomin, Āæpues quĆ© te pasa, pues?Ā». Y Txomin contesta: Ā«Nada, que iba con la moto, vi un muro que ponĆa Ā«se traspasaĀ» y lo traspasĆ©. CoƱoĀ».
Estilismo: JosƩ Herrera (Talents)
Maquillaje y peluquerĆa: Ricardo Calero (Talents) y JĆŗnior Queirós
‘Total look’ de Boss Black; Condor y Alain Afflelou
TambiĆ©n te puede interesar…
Los actores de ‘Tiempo despuĆ©s’, secuela de ‘Amanece que no es poco’, vaticinan el futuro







