Se sabe que en el siglo X los anglosajones utilizaban una especie de hamaca de la que tiraban caballos para trasladar a los heridos que habían caído en el campo de batalla. Por José Segovia 

Hay constancia de que durante el reinado de Isabel I de Castilla su Ejército retiraba de una forma similar a los combatientes que habían sufrido heridas, aunque esas labores se llevaban a cabo cuando la lucha había terminado, lo que incrementaba el número de víctimas. En realidad, la primera prueba documental de una ambulancia tal y como hoy las concebimos data de las guerras napoleónicas.

En otoño de 1805, Napoleón marchó con sus hombres hacia el este para combatir a los austriacos y rusos. Los superó en ingenio y rapidez de movimientos en Ulm y después en Austerlitz. Aquella noche, Napoleón escribió a Josefina. «He vencido al Ejército ruso y austriaco mandado por dos emperadores». Pero no hizo ninguna mención del elevado número de muertos y heridos que provocó aquel brutal enfrentamiento bélico. Tampoco habló de la fantástica labor que llevaron a cabo las ambulancias tiradas por caballos que había inventado Dominique-Jean Larrey años antes durante el asedio de Maguncia.

Este médico comprobó que muchos heridos que podrían haberse salvado se desangraban en el campo de batalla al no recibir ayuda médica a tiempo. Para solventar ese problema, Larrey diseñó la primera ambulancia volante, tal y como él la denominó. Se trataba de un pequeño carruaje cerrado de dos ruedas tirado por dos caballos. En pocos meses, el galeno organizó un equipo de ambulancias que acompañó a las tropas de Napoleón en la campaña de Egipto. Su invento, así como los avances en cirugía que se produjeron en otras guerras del siglo XIX, contribuyó a salvar miles de vidas.

En el reinado de Isabel I de Castilla ya retiraban a los combatientes heridos en hamacas arrastradas por caballos

Durante la guerra civil estadounidense, los médicos militares de la Unión, Joseph Barnes y Jonathan Letterman, mejoraron el diseño de Larrey dotándolo de más espacio para los heridos. Se aseguraron de que cada regimiento contara con una ambulancia Rucker, que tenía cuatro ruedas y lucía distinciones visibles para advertir al enemigo de su uso como transporte para heridos. A lo largo de la guerra, ambos bandos utilizaron también pequeños barcos de vapor que sirvieron como ambulancias y quirófanos móviles.

→ Ambulancia motorizada. El primer vehículo de motor utilizado para el transporte de heridos fue presentado en Estados Unidos en 1899.

→ En las grandes ciudades. El primer uso civil de ambulancias se produjo en Londres en 1832 para transportar a los enfermos de cólera a los hospitales.

Foto principal: ‘Ambulancia volante’ inventada por el médico de las tropas napoleónicas Dominique Jean Larrey.

Te puede interesar

Una cruel batalla, en el origen de la Cruz Roja