Los indios brasileños se movilizan contra el presidente para evitar que abra la amazonia a latifundistas, mineros y madereros. Por Fernando Goitia

Los indígenas de la selva amazónica, en peligro

Es una pena que nuestra caballería no fuera tan eficaz como la de Estados Unidos, que exterminó a los indios». Son palabras de Jair Bolsonaro, presidente de una nación, Brasil, con más de 900.000 aborígenes de 305 tribus. Desde su toma de posesión, el 1 de enero, esta mentalidad se ha traducido en decisiones de gran calado contra sus compatriotas indios. Bolsonaro ya ha empezado a facilitar la extensión del cultivo de soja en la Amazonia y el negocio de mineras y madereras, mientras su gabinete proyecta carreteras, tendidos eléctricos, presas y puentes sobre reservas indígenas.

Las invasiones de tierra en la selva se han disparado un 150%

En cuatro meses de mandato, las invasiones de tierras en la selva se han disparado un 150 por ciento. Ante este escenario, los indígenas, apoyados por movimientos sociales, se han alzado en pie de guerra. En abril, miles de ellos protestaron en Brasilia durante tres días contra Bolsonaro. Ni corto ni perezoso, este calificó la demostración de fuerza de «reunioncilla de indios».

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