La UE posee una estructura en la que resulta difícil que un solo Estado lleve la voz cantante. Por C.M.S.

Hay competencias exclusivas de la Unión, como la política aduanera, comercial, monetaria y las normas sobre competencia; y otras que requieren consensuar las agendas nacionales con las comunitarias, tal es el caso de agricultura, transporte, salud, economía, seguridad, justicia, educación…

Para controlar todo este complejo entramado la UE se sirve de cinco instituciones fundamentales. Son las siguientes:

LA COMISIÓN EUROPEA

Con sede en Bruselas (Bélgica), es el órgano ejecutivo y legislativo de la UE. Está formada por 28 comisiones (una especie de carteras ministeriales a cargo de un comisario), una por cada país miembro. Redacta leyes y administra buena parte del dinero que gasta la UE. El presupuesto anual rondaba en 2016 los 142.000 millones de euros, de los que se reinviertieron unos 128.000 y el resto (14.000) para cubrir gastos de personal, etcétera. España, por ejemplo, aportó unos 9.800 millones en 2014. Y, en contrapartida, recibió de la UE 11.500 millones, la mayoría (6550) fueron ayudas para la agricultura, otros 3770 para políticas regionales (fondos estructurales y de cohesión) y unos 1030 para I+D. La preside el luxemburgués Jean-Claude Juncker. Cargo que sera ocupado por Ursula von der Leyen  el próximo diciembre.

EL PARLAMENTO EUROPEO

Ccon sedes en Bruselas y Estrasburgo (Francia), está compuesto por 751 eurodiputados de los 28 países miembros. Comenzó siendo una asamblea consultiva, pero ahora se encarga de votar casi todas las leyes propuestas por la Comisión. Está presidido por desde julio de 2019 por el italiano David Maria Sassoli.

EL CONSEJO EUROPEO

Permite que se reúnan los mandatarios de los Estados miembros, es decir, Merkel, Hollande, Rajoy y compañía… No tiene poder ejecutivo ni legislativo, pero marca la agenda política de la UE y escenifica las profundas diferencias entre unos y otros. Su presidente actual es el polaco Donald Tusk, una figura protocolaria con funciones muy limitadas.

EL BANCO CENTRAL EUROPEO

Presidido por el italiano Mario Draghi, -cargo que será ocupado el próximo noviembre por Christina Lagarde- marca desde Fráncfort las directrices fiscales en la zona euro y sale al rescate cada vez que los mercados huelen la debilidad de alguno de los 19 países que adoptaron esta moneda.

EL TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA UNIÓN EUROPEA

Ubicado en Luxemburgo, tiene la función de asegurarse de que todos los Estados se atienen a las normas y leyes comunitarias, y de mediar en los conflictos entre los otros tres organismos. Lo preside el belga Koen Lenaerts.

Te puede interesar

¿Qué te parecería recibir 7500 euros del Gobierno?: la nueva receta contra la crisis