Picor nasal, estornudos y lagrimeos… El polen llega puntual a su cita y cada vez son más las alérgicas que ven su reflejo en el rostro en forma de rojeces y ojeras. Recopilamos los trucos para que la primavera no arruine tu maquillaje. Por Stefanie Milla / Fotos: Getty mages y Cordon Press

Uno de cada cuatro españoles padece alergia al polen, según los últimos datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEIAC). Y en ocasiones, además de los efectos secundarios que todos estos síntomas tienen en nuestro aspecto, la alergia también despliega sus ‘encantos’ sobre la piel.

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No existen remedios milagrosos para evitarlo, pero algunas medidas ayudan a reducir esos signos. Es más, un lápiz beis aplicado en la línea de agua del ojo o un poco de corrector en las aletas de la nariz pueden ayudarnos a disimular un rostro enrojecido y con aspecto cansado a consecuencia de estornudos y ojos llorosos. Comenzamos la ‘operación camuflaje’.

¿El polen puede afectar también a la piel?

No es lo habitual, pero tampoco es imposible. El doctor Pedro Ojeda -director de SEIAC- explica que existen esos casos. «Se tiene la experiencia de que la alergia a pólenes, antes de producir síntomas de nariz, ojos o bronquios, puede presentarse en forma de urticaria, con ronchas o picores en la piel». ¿La razón? «Algunas personas con alergias tienen la piel más reactiva en esta época», comenta el doctor Ojeda. «En concreto, la alergia al polen de gramíneas y a la grama puede inducir una urticaria de contacto al pasear con las piernas o los brazos descubiertos por zonas donde haya gramíneas silvestres o al tumbarse directamente en contacto con el césped», añade.

Es preferible usar geles de pH neutro, sin detergentes, conservantes ni parabenos, y fórmulas para piel sensible

Otros doctores piensan que esta sensibilidad está más relacionada con una piel ya muy sensible o atópica de base. La doctora Lys Herráez -alergóloga del hospital Doce de Octubre de Madrid y presidenta del Comité de Alergia Cutánea de la SEIAC- declara: «No es frecuente que el polen genere síntomas en la piel, aunque puede suceder cuando existe algo de base, como una dermatitis atópica. Al fin y al cabo, la piel es una barrera y no deja pasar al polen, pero si esa barrera está alterada o tiene predisposición a generar fenómenos alérgicos en ocasiones se puede ver afectada».

El frotar se va a acabar

Si bien la piel sana tiene sus propios mecanismos de defensa frente al polen, a menudo sufre las consecuencias de los estragos que este provoca en nariz y ojos. Y es que eso de moquear y lloriquear entre estornudo y estornudo provoca «dermatitis irritativa en los párpados o región perinasal por la fricción repetida y el daño de la barrera cutánea causado por las lágrimas o las secreciones nasales», en palabras de los doctores Juan García Gavin y Lidia Pérez, de la Academia Española de Dermatología. Es decir, ¡piel irritada y rojeces! «Normalmente son problemas menores que se solucionan evitando la fricción y utilizando cremas hidratantes», aclaran.

‘Operación fortificación’

Como explica la doctora Herráez, no todas las pieles son sensibles ni atópicas, pero cuando lo son -especialmente las pieles secas, que son muy frágiles- es importante cuidarlas adecuadamente para evitar que la sensibilización se cronifique o se encadene una racha de reacciones cutáneas. ¿Cómo hacerlo? La doctora Herráez nos da las claves.

Hidratar bien la piel del contorno de los ojos es clave para que el corrector no se cuartee a la media hora

  • Se han de usar geles de pH neutro, sin detergentes, conservantes ni parabenos, apostando por syndets (limpiadores sin jabón) y fórmulas para pieles sensibles o atópicas.
  • Hay que acostumbrarse a hidratar y convertir este gesto en algo automático, como hacemos al lavarnos los dientes.
  • No sirve cualquier crema a la hora de cuidar una piel sensible: se deben usar productos de farmacia o incluso vaselina líquida, evitando aquellas con muchos conservantes o perfumes.
  • En caso de picor muy persistente, se debe acudir a un dermatólogo o a un alergólogo.
  • Una dieta rica en fruta y verdura siempre es importante. La doctora Herráez añade que hay investigaciones que indican que los probióticos pueden ayudar a las pieles frágiles, si bien han de ser probióticos ensayados y probados, recomendados siempre por un médico.

Miradas a prueba de polen

Quienes padecen alergia no ven la primavera con buenos ojos. Literalmente. Lagrimeo, rojeces, irritación y ojeras, sea por la reacción irritativa o por no dormir porque no hay quien respire ni durmiendo sentado son solo algunos de los efectos secundarios.

Un buen truco para que el maquillaje resista son los espráis fijadores que crean una película invisible en el rostro

  • ¿Incapaz de salir a la calle sin máscara de pestañas? Las fórmulas resistentes al agua son un must. Porque, si el lagrimeo es malo, el churrete es peor. No te emocionan las máscaras waterproof? (A ver… no vamos a negar que a veces resecan algo las pestañas). En ese caso aplica primero una capa de la máscara normal y, sobre ella, otra capa waterproof.
  • Un buen truco para que el maquillaje resista, lo que no siempre es fácil cuando nos llevamos las manos -o el pañuelo- a la cara constantemente, es recurrir a un espray fijador de maquillaje. Se vaporiza a unos veinte centímetros de distancia del rostro, se deja secar y crea una película invisible sobre la piel que ayuda a que todo se mantenga más tiempo en su sitio.
  • Usa sombras en tonos neutros de base amarilla: tonos hueso, topo o nude, evitando todos aquellos colores que potencien la rojez, como el castaño rojizo, los rosas o los malvas.

El reno Rodolfo, solo en Navidad

Es altamente probable que una nariz roja, irritada y pelada no esté en el número uno de atributos universales de la belleza. Pero, cuando el moquillo es constante, no queda otra que disimularla.

  • Para atenuar la irritación, nada como aplicar (y reaplicar y reaplicar…) un producto emoliente neutro, desde vaselina (mejor pura, de farmacia) a un bálsamo multiuso. Y si antes se aplica un poco de agua termal, mejor, pues ayuda a reducir la rojez.
  • Una vez igualada la piel (el bálsamo debe penetrar), se utiliza un corrector verde, que contrarresta la rojez. Se debe aplicar a toquecitos, sin extender demasiado, para conseguir una buena cobertura.
  • El conjunto se fija con un toque de polvos translúcidos, a ser posible con subtonos amarillos.

No al efecto ‘ojos panda’

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Existe una razón muy obvia para levantarse con mala cara cuando se sufre alergia: se duerme mal. Muy mal. Pero hay otro motivo: la inflamación de los senos paranasales afecta a toda la microcirculación de la zona, y eso incluye las venas y capilares en el área de los ojos. Y como ya sabemos que la piel que los rodea es la más fina del cuerpo, esta dilatación se traduce en ojeras oscuras. Y marcadas. Es el momento de llamar a uno de los superhéroes de la cosmética: ¡el capitán corrector!

  • Hidratar bien la piel del contorno es la clave para que el corrector no se cuartee a la media hora: se aplica un poco de crema con la yema del dedo corazón y solo una vez que haya penetrado se aplica el producto.
  • Como todo corrector, este no se extiende. Ni se reparte. ¡No! Se concentra, mediante ligeros toquecitos, en el área escogida, presionando el producto contra la piel.
  • Es muy difícil aplicarlo en toda la ojera, del lagrimal a las patas de gallo. Suele quedar exagerado y se cuartea en exceso. Es preferible concentrar el producto en un área que cubra un triángulo invertido que comience en el lagrimal y cubra sobre todo el nacimiento de la misma, la parte más hundida y oscura. Sobre el resto de la ojera, mejor usar solo algo de base de maquillaje o muy poco corrector.
  • Cuanto más azules sean las ojeras, más importante es que el corrector sea de base amarilla. hay que huir de los tonos rosados.
  • El toque final viene cuando se extiende un ligerísimo toque de polvos translúcidos allí donde está el producto, lo que fija y mejora el resultado notablemente. ¿El truco? Hacerlo con un pincel de sombras para aplicar solo una ligerísima nube.

¿Ojos hinchados? No, gracias

El frío ayuda. Y mucho. Desde presionar muy suavemente dos cucharas que hayan estado en la nevera contra los párpados a tener una máscara de frío guardada. Y sí, las bolsas de manzanilla pueden ser descongestionantes, pero solo si han estado en la nevera al menos cuatro horas antes de emplearlas.

Sí, la cabeza también puede picar

Y mucho. ¿Cómo solucionarlo?

  • Toca mirar etiquetas: nada de champú con surfactantes, más visibles como SLS o sodium laureth sulfato y sodium lauryl sulfato. Son los encargados de crear espuma, pero también son muy irritantes.
  • Es el momento de recurrir a champús calmantes, que no solo no agreden, sino que además contienen activos que reducen la sensibilidad y el picor.
  • El lavado debe ser ultrasuave, sin frotar demasiado. No al agua muy caliente y sí a un aclarado a fondo.
  • Hay que ser especialmente cuidadoso al peinar y cepillar para evitar arañar e irritar aún más el cuero cabelludo y dejar para otro momento los peinados tirantes, como las coletas o las trenzas de raíz.
  • Si se puede evitar el calor del secador, mejor. Si no, se debe usar a una temperatura baja y el menor tiempo posible.

Los imprescindibles

productos

1. Calmante y corrector
Redness Solutions Mineral Powder, de Clinique: fórmula calmante que, además, gracias a su tono amarillo corrige las rojeces (38 euros).

2. Suero reparador
Cicapair Tiger Grass Repair Serum, de Dr. Jart+, está formulado para calmar y revitalizar las pieles sensibles o fatigadas (29,90 euros).

3. Camufla imperfecciones
Double Wear Concealer, de Estée Lauder, es un corrector de textura fluida y cremosa y de larga duración (30 euros).

4. Hidratación intensa
Hydra Zen Masque, de Lancôme, tiene una acción hidratante y relajante. Se puede utilizar de noche o como mascarilla aplicando una cantidad generosa (72 euros).

5. Defensor de la piel
El sérum Ultimune, de Shiseido, activa el poder de autodefensa de la piel contra los agresores externos (84 euros).

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