Este año se han utilizado por primera vez hoteles móviles para alojar a los fieles que acuden a La Meca. Por Fátima Uribarri

Alimentar, alojar, evitar conflictos y atentados y conseguir que la multitud se mueva de una manera fluida. Es un gran reto para las autoridades saudíes cuando llegan a La Meca -en tromba- los millones de peregrinos que cumplen así uno de los mandatos de su fe.

Tienen televisión y plancha plegable. Las promueve una organización benéfica

Este año han acudido dos millones de peregrinos durante los días del hach. Para cobijarlos, se ha experimentado una nueva idea. A las 160.000 habitaciones disponibles en alojamientos convencionales se han sumado 24 cápsulas apilables, de plástico y fibra de vidrio.

Son las habitaciones de un hotel futurista y móvil. Sus clientes cuentan con un espacio de 2,20 metros de largo por 1,20 de ancho y 1,20 de alto que contiene un reloj, un panel digital para controlar la temperatura, la luz y la apertura de la puerta, una televisión y una tabla de planchar plegable. Las cápsulas se ventilan con un sistema de purificación de aire y tienen regulador de temperatura. Es una iniciativa de una organización benéfica. Si los usuarios quedan contentos, pondrán más cápsulas.

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