Catedrático del Collège de France y de Harvard, premio Fundación BBVA Fonteras del Conocimiento y asesor de Emmanuel Macron. Hablamos con Philippe Aghion sobre sus predicciones ante la crisis económica a la que nos enfrentamos. Por Ana Tagarro / Foto: Antoine Doyen

Sus teorías sobre el crecimiento lo han situado en la lista de los candidatos al premio Nobel, pero también hacen que este francés de 63 años, catedrático en el Collège de France y en la Universidad de Harvard, sea un demandado asesor de políticos. Consejero de Emmanuel Macron -«mañana como con él», nos dice vía Skype- acaba de recibir el Premio Fronteras del Conocimiento en la categoría Economía, Finanzas y Gestión de Empresas, junto con su colega, Peter Howitt, por su modelo para el análisis de la ‘destrucción creativa’. El premio reconoce sus «contribuciones al estudio de la innovación, el cambio tecnológico y la política de la competencia». Así, pues, empecemos por ahí.

XLSemanal. Por arrancar con algo positivo, ¿cree que esta crisis puede impulsar la innovación o, visto al revés, que la creatividad puede sacarnos del atolladero?

Philippe Aghion. Esta crisis es, sobre todo, una llamada de atención para que abordemos problemas estructurales que debíamos haber solucionado antes. En Estados Unidos, por ejemplo, no tienen un sistema social que asegure a la gente que pierde su trabajo y ahora tienen que lidiar con ello. En Francia llevábamos tiempo sin invertir en sanidad y hospitales y eso también va a tener que cambiar.

XL. Pero además, usted defiende que de esta crisis saldremos con más Europa y más tecnología: propone, por ejemplo, crear el Google y el Facebook europeos, que considera servicios públicos. ¿Es así?

P.A. Por supuesto. Mire, Estados Unidos durante la Guerra Fría creó una cosa llamada DARPA, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa. Era un momento en que se necesitaban nuevas tecnologías, y rápido. La investigación ya se había hecho, pero la parte difícil era su desarrollo y comercialización. Así que había que coordinar recursos. Y crearon DARPA con dinero del ministerio de Defensa, pero confiaron los proyectos a equipos integrados por científicos, industriales… Así desarrollaron el GPS, el láser, la ingeniería espacial y un montón de cosas. Necesitamos hacer eso en Europa, una DARPA.

XL. ¿Cree que lo haremos?

P.A. Yo creo que si usted le dice a los alemanes y a los holandeses que mutualicen la deuda, le dirán que no, pero que si les dice que quiere hacer proyectos con ellos, tiene una mayor oportunidad de éxito.

XL. ¿Ambas cosas son excluyentes?

P.A. ¿Conoce la fábula de la cigarra y la hormiga? Los alemanes y los holandeses nos ven como la cigarra y ellos se consideran la hormiga. Y, en parte, es verdad. Y no querer compartir es egoista, sí, pero es… humano. Por eso debemos aproximarnos de otra manera.

XL. ¿Hay que dar marcha atrás en la globalización?

P.A. No. La globalización nos ha permitido reducir la pobreza. Pero algunos países han ido demasiado lejos; no todos, Alemania no lo hizo, pero Francia fue demasiado lejos en la deslocalización, y no lo hizo para apoyar a los países en desarrollo, sino para evitar a los sindicatos. ¿Me explico?

XL. Que el Estado ponga dinero parece ahora la única receta.

P.A. Ahora los gobiernos tienen que dar créditos y posiblemente entrar como accionistas en muchas empresas. Eso es así. Pero no puede ser permanente. La nacionalización es una herramienta temporal.

XL. ¿Qué opina de la renta mínima garantizada?

P.A. Es muy importante porque hay algo llamado ‘dignidad humana’ que hay que salvar. Tienes que dar dinero a los más vulnerables. Y, además, es bueno para la economía en el plazo largo. Necesitas que la gente mantenga su dignidad y tenga una oportunidad de salir adelante porque necesitas reactivar la demanda.

XL. Otra opción es dar el dinero a las empresas…

P.A. Yo estoy de acuerdo en ayudar a las empresas posponiendo el pago de impuestos, asistiéndolas con los bancos… Pero eso solo es una parte. Esta crisis supone un shock de la demanda y de la oferta, así que tienes que actuar en los dos lados.

“La pandemia nos obligará a hacer reformas que deberíamos haber hecho hace ya tiempo. Esa es mi esperanza. Pero no va a acabar con el capitalismo ni con la globalización”

XL. ¿Entiende usted que dada la gestión de la pandemia haya aumentado la desafección a los políticos?

P.A. Francia no reaccionó bien a la crisis al principio, incluso hicieron cosas estúpidas como decir que las mascarillas no eran útiles. Y lo dijeron simplemente porque no las teníamos. Eso es lo tremendo, que los gobiernos no nos digan la verdad. Como gobierno, tienes que decir la verdad y afrontar las consecuencias. Porque ahora, con Internet, las redes sociales, no puedes esconder la verdad…

XL. Pues nunca ha habido tantas mentiras circulando como ahora…

P.A. Sí, eso también ocurre. Por eso es muy llamativo el caso del Reino Unido, donde se equivocaron totalmente, y Boris Johnson sigue siendo popular, nadie entiende por qué. Será porque él ha sufrido la enfermedad, pero no se entiende.

XL. ¿Cree que puede haber un auge del populismo o el fascismo?

P.A. Por supuesto. Por eso es importante proteger a la gente. Porque si no lo haces, lo que tienes es populismo. Si no proteges a la gente contra las consecuencias de la COVID-19, se irán a los extremos.

XL. Hablaba usted hace poco de la necesidad de suavizar el capitalismo.

P.A. Hasta cierto punto. Hablaba de Estados Unidos. Ellos lo hacen muy bien en innovación, porque tienen un sistema financiero que la estimula, pero son muy malos protegiendo a la gente contra la enfermedad o la pérdida del trabajo. La cuestión es si tienes que plantearlo o con una ‘y’ o con una ‘o’. Es decir, ¿hay que elegir entre ser innovador o ser protector? Yo creo que puedes hacer las dos cosas a la vez. Los países escandinavos hicieron reformas fiscales en los 90 para aumentar los incentivos a la innovación, pero siguieron protegiendo el sistema de bienestar, y fue un éxito. Es la flexiseguridad, que implica, por ejemplo, que, si te vas al paro, conservas el 90 por ciento de tu sueldo mientras te reentrenan para volver al mercado laboral.

XL. Ya, el problema es implementar esa flexiseguridad cuando tienes el 20 por ciento de desempleo y la mitad del PIB de esos países…

P.A. Tiene razón, sí, pero hay formas de implementar mejoras progresivas. Se debe caminar en esa dirección.

XL. ¿Cómo ve el futuro a corto plazo?

P.A. Todo depende de si Trump gana o no en noviembre. Mi esperanza es que gane Biden. Esto es clave porque que Estados Unidos esté saliendo de las organizaciones multinacionales y que no juegue en equipo es tremendo. Defiendo el multilateralismo más que nunca.

XL. En una visión más a largo plazo, ¿cree que esto podría ser el fin del capitalismo?

P.A. No, no lo creo. Mire, ya hemos intentando buscar otro sistema y no funcionó. Ahora sabemos que para que haya crecimiento y prosperidad, necesitas el mercado. El Estado tiene que ser un inversor y un asegurador, tiene que garantizar que no haya abusos, pero necesitas el mercado y a la sociedad civil para crear riqueza. Y la COVID-19 va a demostrar eso nuevamente. Incluso para encontrar una vacuna necesitas empresas que investiguen y que el Estado invierta en ellas y, mientras tanto, necesitas que la sociedad civil se comporte de una determinada manera para garantizar la salud pública. Tienen que funcionar las tres partes. La COVID-19 nos empujará a hacer reformas que hace tiempo teníamos que haber hecho. Esa es mi esperanza.

XL. ¿Cree usted que la recuperación será en V, en U, en L…?

P.A. Yo soy un optimista, pero un ‘optimista de combate’. Tenemos que luchar todos para que sea una U.

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