La experiencia con los tranquilizantes no empieza necesariamente en una consulta. Los jóvenes, por ejemplo, se automedican muchas veces con pastillas que encuentran en el botiquín de sus padres, abuelos o tíos. Por P.Guilayn

Ansiolíticos, la adicción silenciosa

Ansiolíticos, la adicción silenciosa

En España, más de dos millones de personas toman ansiolíticos con regularidad. Es decir, ya hay más personas que los consumen que población diagnosticada por ansiedad y depresión. Los psicofármacos,…

Aunque la edad media de inicio de consumo sin receta en España sean los 31,6 años, el 2,4 por ciento de los jóvenes entre 15 y 34 años toma ansiolíticos a diario, y el 12,4 por ciento los ha consumido alguna vez. «Cada vez empiezan antes -advierte la neuropsiquiatra Rafaela Santos-.

Los millennials y los posmillennials son la ‘generación Lexatin’ o, como también los llamamos, la ‘generación Copo de Nieve’: están muy preparados, son más guapos y más saludables, pero carecen de una estructura psicológica fuerte». La raíz del problema es, por un lado, la sobreprotección de los padres, que no les ha permitido aprender a tolerar la frustración. Por otro, la importancia de la vida digital. «Se comparan mucho con los demás en las redes sociales y eso genera ansiedad y frustraciones -explica Santos, que ha atendido a pacientes de tan solo 17 años ingresados para desintoxicación de benzodiacepinas-. Acaban en la consulta porque no toleran la ansiedad que les provoca vivir».

Empiezan a consumir de forma puntual, para un examen o porque algo les hizo sentirse fatal, sin darse cuenta de que toman algo muy fuerte y adictivo. «Suele ser un perfil de joven perfeccionista, muy responsable».

Te puede interesar

El peligroso sufrimiento de los adolescentes