Hasta el momento hemos llevado la mascarilla en público con una cierta ‘normalidad’, pero hay una pregunta que resuena en la cabeza de todos, ¿qué va pasar en verano con el calor? Por Isa Espín / Foto: Cordon 

• ¿Cómo nos afecta la mascarilla a la hora de relacionarnos?

El verano ya llegó, y no es solo una canción, es una realidad. A la estación más calurosa del año le da igual que llevemos mascarillas, somos nosotros los que sufriremos las consecuencias. ¿Qué vamos a hacer cuando llegue el intenso verano? ¿El calor de verdad? Si ya nos cuesta respirar cuando llevamos un tiempo paseando y la calle está en pendiente, ¿qué va a pasar cuando sumemos los más de 40 grados que llegan a alcanzar algunas comunidades españolas en verano?

En lo que a protección del coronavirus se refiere, cada mascarilla tiene sus propias características –por todos conocidas- para evitar el contagio, pero… ¿y contra el calor? ¿Hay alguna mascarilla que nos ayude a combatir el sofocante calor de verano que está por llegar?

“Las mascarillas quirúrgicas son las más recomendables”, sostiene Julián Triviño, médico intensivista del Hospital Reina Sofía de Murcia. Este tipo de mascarillas no se ajustan a la cara por completo y la transpiración es mayor, por lo que no se concentra tanto el aire caliente y la sudoración y la humedad desciende respecto a otras mascarillas con las que aumenta esa sensación de ahogo. “De hecho –sostiene el residente de Medicina Intensiva- se esperan más golpes de calor en este contexto por parte de pacientes con problemas previos”.

“Se esperan más golpes de calor en este contexto por parte de pacientes con problemas previos”, explica Julián Triviño, intensivista

¿Se puede evitar la sudoración y por tanto que se humedezcan las mascarillas aumentando la sensación de calor? “No podemos evitar la sudoración, de hecho es necesaria. Si se moja la mascarilla en exceso, lo mejor es cambiarla”. Triviño nos aconseja en la medida de lo posible llevar una de repuesto e insiste: “Debemos aplicar gel hidroalcohólico en las manos antes y después de tocar la mascarilla”.

Por su parte, la Dra. Montse Fernández, dermatóloga del Grupo Pedro Jaén, aconseja evitar o reducir la estancia en ambientes con humedad o muy calurosos, ya que “si sudamos y la mascarilla se moja hay que cambiarla y desecharla”. Del mismo modo, nos advierte sobre la necesidad de llevar protección solar ya que “la mascarilla no protege del sol. En el mejor de los casos, si es tupida y de color negro, evita un 5%-10% de radiación UV en la zona cubierta de la cara”. Debemos aplicar protección solar unos 30 minutos antes de la exposición.

“La dermatitis seborreica y atópica de la cara son otras formas de dermatitis que estamos viendo empeorar con el uso de mascarillas”, sostiene la dermatóloga Montse Fernández

“La mascarilla también puede producir irritaciones en las zonas de apoyo, del puente nasal y en los párpados inferiores, así como reacciones alérgicas a los compuestos de las mascarillas (tintes, gomas, metales, etc.). También -sostiene la doctora Fernández- la oclusión húmeda de la piel de la cara con el calor agrava el acné, tanto juvenil como el acné rosácea. La dermatitis seborreica y atópica de la cara son otras formas de dermatitis que estamos viendo empeorar con el uso de mascarillas”.

¿Consejos para sobrellevar el verano?

Los expertos insisten en cumplir las medidas que año tras año se recomiendan: proteger la piel con cremas hidratantes y reparadoras no grasas (oil-free), hidratarse muy bien y evitar salir en las horas de más calor, hay que intentar hacerlo a primera y a última hora del día, sobre todo para personas más vulnerables, ya que con la mascarilla aumenta la sensación de ahogo, provocando posibles mareos.

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